‘Fe en peligro: Tlaxcala registra accidentes fatales durante peregrinaciones guadalupanas’
12 de diciembre - 2024

La falta de control vial cobra vidas en carreteras del estado y deja heridos a su paso.

Por Stephany Rodríguez

La temporada de peregrinaciones guadalupanas en 2024 ha sido marcada por tragedias en las carreteras de Tlaxcala y Puebla, con un saldo preocupante de 4 muertos y más de 30 heridos. En Tlaxcala, los devotos han enfrentado situaciones que exponen la falta de medidas de seguridad en vías clave, registrando 2 muertes y 10 heridos en apenas tres incidentes viales.

La noche del 10 de diciembre, un peregrino poblano perdió la vida en la carretera Federal México-Veracruz, a la altura de la comunidad de Recova, municipio de Hueyotlipan, tras ser atropellado por un vehículo que no respetó su camino. Ese mismo día, en el Periférico Oriente, cinco ciclistas tlaxcaltecas fueron embestidos por una camioneta conducida por un hombre en estado de ebriedad. Dos de los peregrinos resultaron gravemente heridos, y el responsable fue detenido.

Un día antes, el 9 de diciembre, dos accidentes más sacudieron a la entidad. En el municipio de Panotla, un camión atropelló a un grupo de peregrinos, dejando dos lesionados. Horas después, en Ixtacuixtla, tres personas, entre ellas un menor de edad, resultaron heridas tras ser arrolladas por un camión de carga tipo tortón. Otro incidente mortal se registró en la carretera Calpulalpan-Apizaco, donde un peregrino de Teziutlán, Puebla, perdió la vida luego de ser atropellado por un conductor que se dio a la fuga.

Mientras tanto, Puebla ha reportado tres accidentes graves que suman 2 muertos y 22 heridos. Los hechos más destacados incluyen una carambola con saldo mortal en la autopista Puebla-Orizaba el 7 de diciembre y un choque entre un autobús y un vehículo particular en San Miguel Xoxtla.

Estas tragedias evidencian la vulnerabilidad de los peregrinos en Tlaxcala, donde carreteras peligrosas y la falta de vigilancia en temporada alta de devoción ponen en riesgo la vida de cientos de personas. A pesar del incremento de accidentes en la región, las autoridades continúan sin implementar estrategias efectivas para proteger a quienes, impulsados por la fe, se exponen al peligro en caminos que, año con año, repiten esta historia de dolor y pérdida.