A RÍO REVUELTO…
1 de septiembre - 2026

Por Edgardo Cabrera

Morena y sus aliados se encuentran entrampados para el nombramiento de sus candidatos en 12 entidades, para el caso de Tlaxcala está por demás decir que las diferencias son irreconciliables entre la senadora con licencia Ana Lilia Rivera y la gobernadora Lorena Cuéllar, la verdadera coordinadora de campaña de Alfonso Sánchez García que el domingo abarrotó las escalinatas capitalinas con una movilización de miles de personas.

Como con el PRI, los gobernadores salientes quieren ejercer “derecho de veto”, sino es su candidato, tampoco será el opositor, así juegan en las negociaciones con la cúpula morenista, por ello no es extraño que Lorena se niegue a recibir a Ana Lilia, pese a que en reiteradas ocasiones y con intercesores de peso político ha pedido audiencia, así me lo develó incluso en una entrevista.

Es ese intento de veto y la oligarquía que conforman las familias del poder en Tlaxcala que el proceso interno se entrampó. Cuando Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión de Elecciones, aún más poderosa que la dirigente Ariadna Montiel, dijo que en nuestra entidad el resultado está “cerrado”, ahora entendemos que no se refería a la encuesta, sino a los acuerdos.

A este escenario hay que agregarle la variable de los partidos aliados, el Verde Ecologista y el del Trabajo traen sus propias exigencias a nivel nacional, en los primeros cinco nombramientos fueron excluidos y endurecieron sus posiciones. PT quiere Tlaxcala y Zacatecas, el Verde se mantiene en San Luis Potosí firme, su candidata, la esposa del actual gobernador, arrasa en las encuestas.

Los Verdes no quieren como candidato en Tlaxcala a Alfonso, así lo ha dicho públicamente el mandamás en la entidad, Jaime Piñón, por ello el impulso al edil de Huamantla, Salvador Santos que se inscribió en el proceso y se mantienen en la postura de respalda a Ana Lilia Rivera por cuestión de género, los petistas, parecen decantarse con el alcalde capitalino con licencia.

ESCENARIOS

Con este contexto algunos posibles escenarios, no es futurismo ni una suerte de prestidigitador, son posibilidades y aún puede haber más.

Primera. El rompimiento de la alianza en Tlaxcala ante la imposición de Ana Lilia Rivera, ahí la estructura millonaria (literal) construida por la gobernadora y Alfonso podrían moverse con el PT y construir otra paralela, incluso el nuevo partido satélite PAZ, de Hugo Erik Flores, podría dar cobijo.

Segunda. El Verde abandera a Ana Lilia Rivera en caso del nombramiento de Alfonso Sánchez García como el candidato de Morena y hacen a Salvador Santos candidato dúplex en el distrito 1 federal.

Tercera. Una que ya se analiza ante las posturas irreconciliables de los dos punteros y el escenario nacional. Otorgar a alguno de los aliados la candidatura, preferible sacrificar la entidad con menor rentabilidad electoral.

Cuarta. La mano de Adán Augusto López podría intervenir con el pretexto de un tercero en discordia para imponer a Raymundo Vázquez Conchas, ya se conocen y en la época de las corcholatas le confió la coordinación de su campaña en Tlaxcala, pero también ahí aparece Carlos Augusto Pérez y hasta el diputado federal Alejandro Aguilar. ¡Corren las apuestas!