28 de julio - 2026

La exgobernadora recordó la estrecha amistad que los unió por décadas.
Por Stephany Rodríguez
Amalia Dolores García Medina, exgobernadora de Zacatecas, acudió a Tlaxcala para participar en los homenajes póstumos y funerales del exgobernador Alfonso Sánchez Anaya, donde recordó la estrecha amistad que mantuvieron durante décadas y aseguró que tanto ella como su familia siempre lo consideraron parte de los suyos.
En entrevista colectiva, García Medina expresó que la relación con el exmandatario tlaxcalteca trascendió el ámbito político y se fortaleció con los años hasta convertirse en un vínculo familiar.
“Lo sentíamos como familia, a él, a su esposa, a sus hijos y a sus nietos, con un enorme cariño. Las amistades son muy fuertes por el lazo que se genera”, manifestó.
La exgobernadora recordó que la última ocasión en que convivieron fue hace apenas unas semanas, durante una reunión familiar en la que Sánchez Anaya, pese a su estado de salud y al uso de oxígeno, conversó con entusiasmo sobre experiencias, recuerdos y anécdotas.
“Siempre con optimismo, con generosidad y con mucho ánimo”, expresó al describir el carácter que conservó el exgobernador hasta sus últimos días.
Asimismo, destacó el profundo amor que Alfonso Sánchez Anaya sentía por Tlaxcala, sentimiento que, dijo, transmitió a quienes lo rodeaban y que motivó constantes visitas a la entidad.
Recordó que era él quien les mostraba la riqueza gastronómica, cultural y turística del estado, recomendándoles sitios emblemáticos, museos y platillos tradicionales como los escamoles.
“Él nos enseñó a querer Tlaxcala, su comida y su gente. Amaba profundamente a su tierra, y eso hizo que viniéramos con frecuencia”, señaló.
Finalmente, Amalia García reiteró sus condolencias a la familia del exgobernador y se despidió de quien consideró un amigo entrañable, al reconocer el legado personal y político que dejó en Tlaxcala.

