15 de mayo - 2026

Integrantes del Movimiento de Bases Magisteriales acusaron hostigamiento laboral, corrupción sindical y presuntas órdenes políticas para frenar reinstalaciones de docentes cesados
Por Stephany Rodríguez
En el marco del Día del Maestro, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y del Movimiento de Bases Magisteriales de Tlaxcala (MBMT) realizaron una marcha y mitin en la capital del estado para denunciar presuntos actos de represión laboral, despidos injustificados y violaciones a los derechos de docentes por parte de autoridades educativas estatales.
La movilización partió de la zona de la Virgen de Ocotlán con dirección al zócalo de Tlaxcala. Durante el recorrido, los manifestantes lanzaron consignas y aseguraron que el 15 de mayo “no es de fiesta”, sino de protesta ante las condiciones que, afirmaron, enfrenta el magisterio tlaxcalteca.

Los docentes señalaron directamente a la administración de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y a la Secretaría de Educación Pública del Estado por presuntos actos de hostigamiento y por mantener procesos laborales que calificaron como injustos.
Uno de los casos expuestos fue el del maestro Óscar Hernández Cabrera, quien —según denunciaron— fue separado de su cargo hace más de dos años tras una acusación de acoso escolar que, aseguraron, no pudo ser comprobada. Los manifestantes afirmaron que incluso la madre de la supuesta víctima presentó un documento deslindando al docente de los señalamientos.
De acuerdo con los inconformes, pese a la presentación de pruebas y al avance favorable del proceso jurídico, las autoridades educativas habrían frenado la reinstalación del maestro. Además, acusaron que únicamente se le ofreció una compensación económica cercana a los 28 mil pesos sin posibilidad de recuperar su plaza.
Durante el mitin, representantes del movimiento aseguraron que existen otros casos similares de docentes cesados o presionados laboralmente. También mencionaron presuntas irregularidades en procedimientos administrativos y judiciales, así como supuestos actos de intimidación contra quienes participan en protestas o manifestaciones sindicales.

Los integrantes del MBMT criticaron además el papel de la Sección 31 del SNTE, a cuyos dirigentes acusaron de no respaldar a los trabajadores afectados y de actuar en favor de las autoridades estatales.
En los pronunciamientos públicos, los manifestantes exigieron la reinstalación inmediata de docentes despedidos, la desaparición de la USICAMM, aumento salarial del 100 por ciento al sueldo base y la derogación de la reforma a la Ley del ISSSTE de 2007.
Asimismo, acusaron que en Tlaxcala prevalece un clima de miedo entre el magisterio debido a presuntas represalias administrativas contra quienes participan en movilizaciones o cuestionan a las autoridades educativas.
La protesta concluyó en el centro histórico de la capital con un llamado a fortalecer la organización magisterial y sumarse al paro nacional convocado por la CNTE.

