26 de abril - 2026

Informe nacional exhibe prácticas de moderación agresiva y posible manipulación en redes sociales del gobierno estatal.
Por Stephany Rodríguez
Tlaxcala se posiciona en el centro de la polémica tras la publicación del más reciente informe del CRIPESO, correspondiente a marzo y publicad en abril de 2026, el cual ubica al gobierno encabezado por Lorena Cuéllar Cisneros en el lugar 20 de 32 entidades dentro del Ranking Nacional de Gobernadores en materia de censura y manejo digital.
De acuerdo con el estudio, Tlaxcala presenta un Índice de Censura de 0.30, clasificado como nivel “alto”, lo que sugiere una moderación significativa de comentarios críticos en redes sociales. Este indicador evalúa la visibilidad de opiniones ciudadanas, particularmente aquellas con contenido negativo o de inconformidad.
Además, el estado registra un promedio general de 24.60%, posicionándose como de los peores a nivel nacional, según el análisis. Este promedio integra tanto la censura detectada como el uso de estrategias de difusión masiva de contenido oficial, identificado como “spam gubernamental”.
El informe detalla que el Índice de Censura de Comentarios (ICC) se construye a partir de variables como la proporción de comentarios visibles frente al total registrado, así como la discrepancia entre reacciones negativas y comentarios críticos disponibles. Esta “disonancia”, señalan los investigadores, es un patrón estadístico que puede evidenciar filtrado selectivo de contenido.

Por otro lado, el Índice de Spam General (ISG) mide la posible manipulación digital a través de la amplificación artificial de mensajes, ya sea positivos o negativos, mediante cuentas clasificadas como sospechosas o automatizadas.
La metodología del estudio se basa en la recolección de datos públicos de la red social Facebook, mediante técnicas de extracción automatizada (web scraping), que analizan interacciones, comentarios y comportamiento de usuarios en publicaciones oficiales durante el periodo del 1 al 31 de marzo de 2026.
El documento subraya que estos indicadores no determinan intencionalidad directa, pero sí reflejan patrones sistemáticos de comportamiento digital, los cuales, en el caso de Tlaxcala, apuntan a una tendencia de control del discurso público en plataformas sociales.
