Violencia digital persiste en Tlaxcala: WhatsApp y Facebook, principales vías de acoso
15 de marzo - 2026

Estadísticas recientes señalan que 8 de cada 10 mujeres han sufrido agresiones en línea; el ciberacoso aumentó 19.2% entre 2023 y 2024.

Por Stephany Rodríguez

En Tlaxcala, la violencia digital contra las mujeres continúa siendo un problema relevante. Datos recientes correspondientes al periodo 2024-2026 indican que 8 de cada 10 mujeres en la entidad han experimentado algún tipo de agresión en entornos digitales, lo que refleja la magnitud de este fenómeno.

Durante 2024, el 25.6% de las mujeres usuarias de internet en el estado reportaron haber sido víctimas de ciberacoso. Además, entre 2023 y 2024 se registró un incremento del 19.2% en los casos, lo que posicionó a Tlaxcala como el séptimo estado con mayor crecimiento de este tipo de violencia a nivel nacional.

Las cifras también muestran que las adolescentes se encuentran entre los grupos más afectados, ya que cerca del 20% ha enfrentado situaciones de acoso digital, principalmente a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.

Entre las agresiones más comunes destacan propuestas sexuales no solicitadas, mensajes ofensivos y la difusión de contenido íntimo sin consentimiento. En cuanto a los espacios donde ocurren estas conductas, WhatsApp concentra el 39.8% de los casos, mientras que Facebook registra el 39.7%, colocándose como las plataformas con mayor incidencia.

A este contexto se suma la percepción de inseguridad entre la población. Al cierre de 2025, el 69.7% de los habitantes de la capital de Tlaxcala manifestó sentirse inseguro, lo que representó un aumento de 5.5 puntos porcentuales respecto a diciembre de 2024.

Aunque reportes señalan que las denuncias del fuero común disminuyeron 27.3% en el comparativo anual entre 2024 y 2025, la percepción de riesgo y la preocupación por la violencia continúan presentes.

Además, registros institucionales han documentado más de 10 mil 855 mujeres víctimas de violencia en diversas modalidades en el estado, lo que evidencia la persistencia de este problema y los retos que aún existen para su prevención y atención, tanto en el ámbito físico como en el digital.