Inflación contenida en cifras, presión constante en los mercados de Tlaxcala
9 de enero - 2026

Inegi reporta precios por debajo del promedio nacional, pero consumidores advierten que la canasta básica no ha bajado.

Por Stephany Rodríguez

Tlaxcala se ubicó entre las cinco entidades del país con precios de productos básicos por debajo del promedio nacional durante diciembre de 2025, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). No obstante, esta condición no se refleja de manera clara en la economía doméstica, ya que consumidores y comerciantes locales aseguran que los precios continúan al alza.

Con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), la inflación general anual cerró 2025 en 3.69%, cifra menor al 4.21% registrado en 2024. Este comportamiento colocó a Tlaxcala entre los estados con menor variación de precios, lo que, según el organismo, favoreció el poder adquisitivo de las familias en los distintos municipios.

El Inegi indicó que, durante el último mes del año, productos como chile serrano, huevo, pollo, calabacitas, papaya, plátano y papa presentaron disminuciones, mientras que otros como tomate verde, leche pasteurizada, refrescos, alimentos preparados, transporte, vivienda y servicios turísticos registraron incrementos.

Sin embargo, en mercados y tiendas de abasto de la entidad, la percepción ciudadana es distinta. Consumidores aseguran que los precios no han disminuido y que, por el contrario, el gasto semanal se ha incrementado, obligando a reducir cantidades o priorizar ciertos productos.

En establecimientos comerciales de Tlaxcala, el kilogramo de pechuga de pollo se vende alrededor de los 90 pesos; pierna y muslo en 65 pesos; bistec de puerco en 90 pesos; el kilo de huevo oscila entre 35 y 40 pesos; el aguacate se comercializa en 35 pesos; la manzana entre 40 y 50 pesos por kilogramo, y el plátano en 25 pesos.

Luis Hernández M., comerciante del mercado municipal, explicó que los ajustes de precios dependen directamente de los proveedores y de factores climáticos. “En esta temporada de frío, el jitomate y el tomate son los que más suben. Nosotros no fijamos el precio, solo lo trasladamos, y la gente termina comprando menos”, señaló.

Desde la perspectiva de los consumidores, María del Carmen R., ama de casa del municipio de Chiautempan, afirmó que el gasto no ha disminuido pese a los reportes oficiales. “Dicen que bajó la inflación, pero yo gasto más cada semana. Con el mismo dinero ya no alcanza para todo lo que antes compraba”, expresó.

En el mismo sentido, José Antonio L., trabajador del sector servicios, consideró que los indicadores no reflejan la realidad cotidiana. “Tal vez en el promedio nacional Tlaxcala está mejor, pero aquí el salario es el mismo y los precios siguen subiendo. Uno ajusta el consumo porque no hay de otra”, comentó.

Este escenario se presenta en un contexto nacional en el que analistas de Banamex anticipan un repunte inflacionario en 2026, derivado del aumento de impuestos, aranceles y costos laborales, lo que podría llevar la inflación anual a niveles cercanos al 4.3%.

Aunque Tlaxcala figura con cifras favorables en los informes del Inegi, la brecha entre los datos macroeconómicos y la percepción social mantiene la presión sobre los hogares, que enfrentan un consumo cada vez más restringido pese a los indicadores de inflación moderada.