8 de enero - 2026
La polémica surgió en X, antes Twitter
Por Selene Sosa
Sabina Berman ocupó el gentilicio tlaxcaltecas de manera peyorativa en contra de la Senadora Lily Tellez al defender la aprehensión de Nicolás Maduro, lo que le valió el reclamo de la panista Adriana Dávila Fernández, pero no así el de la propia Gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros.
Lily Tellez escribió en su cuenta de X «La justicia llegó tarde, pero llegó.
Que esta foto sirva de ejemplo para los narcopolíticos mexicanos, cómplices del tirano Nicolás Maduro. Los venezolanos tienen derecho a ser libres».
En respuesta, Sabina Berman arremetió en su contra usando el gentilicio de Tlaxcala de manera despectiva, «Nuestra María Corina Machado tlaxcalteca, la @LillyTellez, coreando el bla bla bla trumpista. Por no saber Historia Latinoamericana se merecen ser los idiotas útiles del cuento».
El post fue citado por Adriana Dávila quien reclamó a la escritora por el uso que le dio al gentilicio, toda vez que evidenció la aparente ignorancia de la defensora del régimen quien, luego de defender su publicación pidió disculpas a los «tlaxcaltecas de hoy».
La panista posteó «Como orgullosa tlaxcalteca, aclaro dos cosas @sabinaberman… Tlaxcala no es insulto ni muletilla retórica. Usar “tlaxcalteca” como burla —además de incorrecto— revela prejuicios e ignorancia, no argumentos»
Bajo dicha tesitura, puntualizó que el único defecto de Tlaxcala en la actualidad es estar gobernada por alguien de Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), Lorena Cuéllar Cisneros, quien, a pesar de la controversia, ha hecho mutis para defender al pueblo tlaxcalteca.
El asunto no paró ahí ya que Berman continuó la discusión al escribir «…usé la palabra tlaxcalteca para calificar a la Téllez, que se ofrece a Trump como aliada para conquistar a México…Pero no usé el gentilicio como insulto.
Si ofendí a los tlaxcaltecas de hoy, les pido una disculpa».
Finalmente, Adriana Dávila culminó con una respuesta en la que remarcó que Tlaxcala es rico en diversos aspectos, sobre todo históricos y que el usar su gentilicio como insulto sólo demuestra la debilidad intelectual del autor.
«…La historia de Tlaxcala no es un recurso literario para acomodar analogías políticas del presente… Decir que no usaste el gentilicio como insulto no cambia el hecho de que lo empleaste como adjetivo para descalificar. Y ahí está el punto: Tlaxcala no es metáfora, ni chiste, ni etiqueta para señalar a nadie».




