AMOR CON AMOR
4 de agosto - 2021

Por Edgardo Cabrera

La consulta popular impulsada por el presidente López Obrador, dejó un excelente saldo para Tlaxcala.

De nueva cuenta la entidad le mostró su amor, fue la que tuvo la mayor participación ciudadana, en un proceso donde fracasó la convocatoria masiva, salieron pocos a emitir su voto en el país, pero con todo y ello los tlaxcaltecas fueron los que más acudieron.

En Tlaxcala existió una participación del 11.66 por ciento de ciudadanos, lo que equivale a 113 mil 854 votos, es decir, una tercera parte de los 300 mil que votaron a favor de Lorena Cuéllar para que ganara la gubernatura.

Tabasco fue el segundo lugar con el 11.2 por ciento de participación, y la tercera posición es de Guerrero con el 10.7. En contraste Chihuahua registró 2.98, Nuevo León 3.47 y Durango 3.79.

Y con eso que el presidente dice que amor con amor se paga, ya veremos si eso se ve reflejado en el presupuesto 2022.

EL PATRÓN

Pronto, ¡ahora sí!, pondrán orden en Morena ya que el partido en Tlaxcala es una vergüenza, desde su fundación la pugna por la dirigencia ha derivado en la designación de encargados o la imposición de dirigentes ajenos a la entidad.

Joel Flores Bonilla es el primero y único dirigente estatal que pudo ser nombrado durante un proceso interno, justo cuando se fundó el partido, después de eso, las peleas por el poder interno han sido interminables.

Producto de esos desacuerdos debió llegar de manera interina la ex jefa de la delegación de Iztapalapa en el Distrito Federal, Clara Brugada Molina; luego uno de los hijos de Andrés Manuel López Obrador asumió el control, Gonzalo López Beltrán.

Con la llegada de Martha Palafox a Morena y con el consenso del hijo de AMLO, en el año 2018 llegó al relevo Joel Molina quien se mantuvo en el cargo hasta su muerte, y es que en 2019 y 2020 se intentó removar la dirigencia en un proceso comicial que fracasó, el primero cuando grupos antagónicos terminaron por reventar las asambleas distritales, y en la segunda ocasión les ganaron los tiempos electorales.

Ahora, tras ganar la gubernatura, la mayoría de los ayuntamientos, así como el congreso local, les guste o no, a quienes presumen ser fundadores o izquierdosos de cepa, ya existe líder moral, y es Lorena Cuéllar.

Bajo esta nueva condición, parece que no habrá vuelta de hoja, y quien asuma en breve la dirigencia estatal será el ex representante de Morena ante el ITE, José Luis Ángeles Roldán, alías “el patrón”, el mismo que en 2019 sonaba como sucesor de Joel Molina.

ORDEN

La urgencia de colocar a un dirigente formal radica en que la mayoría de los morenistas andan desatados, tanto los que ganaron en las elecciones, como aquellos que andan tras un hueso.

No vamos lejos, para el caso de los ayuntamientos urge que se trabaje en un consenso y en políticas lineales para que no se hagan “bolas” en cuanto al objetivo de la llamada cuarta transformación, porque en la mayoría de los casos los presidentes electos ya actúan como monarcas piensan que los municipios son sus virreinatos.

Lo mismo ocurre con el Congreso local, la legislatura saliente es claro ejemplo de la falta de un liderazgo partidista, se condujeron según sus conveniencias personales, políticas y económicas, los resultados están a la vista de todos, no solo son los peores, sino los que más dinero público se llevaron a sus bolsas mediante dietas, fondos de gestión, moches y otras canonjías.

Hablamos de 285 mil pesos del llamado fondo de “gestión social” y 105 mil pesos de su dieta, es decir de 390 mil pesotes mensuales, más los 20 mdp que cada uno supuestamente etiquetó de una bolsa especial que denominaron “fondo de resarcimiento a las finanzas públicas municipales”.

Con ese antecedente, es necesario que alguien con autoridad partidaria les ponga un freno a los próximos morenistas en el poder, porque, ya lo verá, no faltarán quienes ignoren a la gobernadora y exijan respeto a la división de poderes, sin importar ser de la misma filia.