SNTE más preocupado por garantías laborales que por educación del país
18 de julio - 2018

Por José Luis Ahuactzin

El dirigente  de la sección 31 del SNTE, Demetrio Rivas Corona,  señaló que la mayor preocupación de esta representación  sindical  es garantizar que no se lesionen los derechos de los agremiados tras la próxima entrada del nuevo gobierno federal, pues aseguró que podrá implementar o quitar los programas educativos que considere necesarios, pero advirtió que será sin afectar las garantías laborales de los maestros.

En entrevista, Rivas Corona indicó que como sindicato le corresponde la vigilancia de los temas laborales y la relación contractual para garantizar las prestaciones establecidas “la estrategia de gobierno y las mejoras  que puedan generarse, yo espero así como lo he escuchado, que sea en beneficio no solo de los trabajadores de la educación, si no de sus propias familias…”.

A pregunta expresa respecto de las modificaciones  a la reforma educativa que pretende revertir el nuevo gobierno federal,  manifestó que  “el sindicato siempre ha estado en la observancia  de decir que la evaluación no es de ahorita; el  ingreso al servicio profesional docente ha ido avanzando, y se ha pugnado porque esto sea transparente y que realmente así sea, para que a quién le resulte en beneficio se le pueda brindar la certeza de que ha sido producto de su esfuerzo y de su dedicación…”.

Sin embargo, explicó que no desea adelantarse a los hechos de modificación de la política pública educativa,  y que esperará  a conocer cuál será la estrategia en esta nueva visión;  lo que sí es inaplazable  -dijo- es vigilar que sus garantías laborales no se vean afectadas.

Adelantó que una vez que se tenga la información debida a través de su Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de los cambios que hará el nuevo gobierno, se comunicará a los maestros de las nuevas acciones a seguir.

Recordar que el ahora presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, plantea cambios en los planes de estudio de educación básica, así como establecer la lectura como una asignatura independiente para promover ese hábito desde los primeros años de estudio.

Propone una reducción en el número de alumnos en cada grupo escolar para que no sean más de 30 y el impulso a las escuelas de tiempo completo, sobre todo en regiones marginadas del campo y la ciudad; así como la ampliación de horas de estudio como se hace en los países asiáticos para incrementar el rendimiento de los estudiantes.

Entre otras de sus propuestas, López Obrador, también destacó la necesidad de establecer una evaluación al desempeño de los docentes a partir de un consejo de evaluación de la educación, que sea autónomo y conformado por ciudadanos.