6 de abril - 2026

En el aniversario del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Sicilia advierte que las cifras de muertos y desaparecidos siguen escalando. Señala que PRI, PAN y Morena han perpetuado un Estado criminal, incapaz de proteger a la sociedad ni ofrecer justicia.
Fuente: PROCESO
CUERNAVACA, Mor. (Proceso).- El poeta y activista Javier Sicilia advierte que con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo “no hay esperanza” y que su gobierno profundiza la crisis de violencia. En el marco de la conmemoración de los 15 años del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJyD), sostiene que la violencia en México no sólo persiste, sino que se ha profundizado en un contexto de debilidad institucional, impunidad y un Estado incapaz de juzgarse a sí mismo.
Sicilia sentencia que la violencia continúa escalando y los riesgos para víctimas y sociedad son graves: desapariciones forzadas, asesinatos y secuestros son moneda corriente, mientras que la democracia se ha vuelto una mascarada bajo complicidad con el crimen organizado.
“No hay esperanza con Claudia Sheinbaum. Yo la considero una pobre mujer: hablan de ‘señora científica’, pero no está a la altura de nada. Camina hacia donde han caminado Calderón, Peña Nieto y otros gobiernos: hacia la criminalidad, cada vez de forma más cínica y estúpida. Manipulan las cifras de desapariciones y feminicidios, borran datos y no investigan las causas. No hay ninguna esperanza en el Estado; la justicia transicional que propusimos ni siquiera se menciona. El Estado debe ser refundado, no transformado”, asegura.
“La transición democrática no existió realmente; sólo evidenció la fractura criminal del Estado. Morena profundiza un Estado dictatorial distinto, basado en crimen y caos, con fines de poder y dominación”, señaló.
Subraya la evolución de la violencia:
“Antes había 240 mil muertos y 10 mil desaparecidos; hoy tenemos más de un millón de muertos y un número creciente de desaparecidos, mientras las cifras oficiales se maquillan. El Estado no sólo no protege, sino que profundiza la violencia. Hay más de un millón de desplazados. Ésta es la realidad que vivimos”, asegura.
Para Sicilia el problema no es de gobiernos individuales, sino de la estructura misma del Estado:
“Cada gobierno que llega se corrompe más y esa criminalidad se profundiza. No ha habido voluntad política en ningún partido. PRI, PAN, Morena, todos se han sumado a esta lógica de impunidad y criminalidad. El PRI y el PAN, por ejemplo, no ha hecho justicia real frente a la violencia sistemática que enfrentamos”.
El activista recuerda que el MPJyD surgió como respuesta al multihomicidio ocurrido el 28 de marzo de 2011 en Temixco, Morelos, que cobró la vida de siete personas, incluyendo familiares cercanos de Sicilia. Desde entonces, el movimiento ha documentado y dado rostro a víctimas de todo el país, con una agenda que combina verdad y justicia, reconocimiento a las víctimas y crítica a la militarización.
Morelos ante un Estado rebasado
A nivel local, Sicilia advirtió que la violencia y la impunidad en Morelos reflejan los problemas nacionales. Sobre la gobernadora Margarita González Saravia, dijo:
“Puede haber buena voluntad, pero frente a un Estado rebasado por la criminalidad resulta insuficiente. Se detiene a los autores materiales, pero no se investigan las redes ni las causas, ni se llama a cuentas a los funcionarios coludidos”.
Como ejemplo del clima de violencia en la entidad, mencionó casos recientes de activistas asesinados en el municipio de Temoac, como Sandra Rosa Camacho, y recordó también el homicidio de Samir Flores Soberanes, asesinado en Amilcingo por su oposición a la termoeléctrica de Huexca.
“En Morelos vemos casos que estremecen: Temoac, Sandra Rosa, activistas asesinados. Son episodios que sacuden momentáneamente, pero debajo hay un iceberg de crímenes y desapariciones que no se está mostrando. Morelos es un estado pequeño y aun así refleja niveles de violencia proporcionales a entidades mucho más grandes”, señaló.
Casos emblemáticos y acciones del movimiento
El MPJyD ha buscado incidir en la justicia mediante acciones concretas: impulsó la Ley de Atención a Víctimas con Calderón, intervino en el caso de Ayotzinapa bajo Peña Nieto y participó en la creación de la Comisión de Búsqueda de Desaparecidos, aunque lamenta que estas acciones hayan sido debilitadas. Sicilia remarcó:
“Las instituciones que creamos se pudrieron; están muy corroídas. La justicia transicional, que propusimos para que el Estado pueda juzgarse a sí mismo, ni siquiera se menciona. Propuestas hay, pero no hay voluntad política porque el Estado está corrompido hasta la médula”.
Sicilia abordó la situación de su familia y las víctimas del multihomicidio que motivó el surgimiento del MPJyD. Al preguntarle si considera que hubo justicia, respondió con pausa y claridad:
No. Para mi familia ha habido actos simbólicos, pero en el país es apenas una gota frente a cientos de miles de casos. Sí hay sentencias: hasta ahora se ha detenido a 11 personas, de las cuales varias ya fueron condenadas. Pero la justicia real no se alcanza; el Estado no puede juzgarse a sí mismo.
Sicilia cerró con un llamado a la sociedad civil y a la unidad:
“La gente debe unirse y generar una agenda mínima para detener esto. Mientras no haya concentración y unidad en las demandas, no va a pasar nada. El problema es la fragmentación social; mientras no haya unidad, el escenario no va a cambiar. Es necesario enfrentar la crisis para poder construir una salida. Hay que atreverse a mirar la dimensión del problema para poder salir de él”.
