Ana Lilia Rivera ahora con un corrido pretende dar madruguete rumbo al 2027
20 de febrero - 2026

Columna Invitada

En lo que parece ser un desafío directo a los tiempos marcados por la ley, la promoción personalizada de cara a los próximos comicios ha pasado de las pintas en bardas a la producción musical.

Recientemente, ha comenzado a circular un corrido que busca ensalzar la figura de la Senadora, sumándose a la proliferación de muros que, bajo lemas apenas disfrazados, saturan diversos puntos del estado.

Más allá del ruido mediático, estas acciones entran en un terreno legal pantanoso, la posibilidad de presuntas campañas anticipadas, lo que llama a una urgente necesidad de vigilancia democrática.

El uso de recursos —cuya procedencia debe ser transparentada— para posicionar una imagen antes de los periodos permitidos por el instituto electoral, rompe la equidad de la contienda.

Ante el corrido que empezó a correr a partir de ayer en grupos de whats app es inevitable trazar un paralelo con el proceso electoral de 2010. En aquel entonces, la Senadora Minerva Hernández Ramos —quien hoy se encuentra en las filas de apoyo de la Senadora Ana Lilia— apostó por una estrategia similar de alto perfil mediático y creativo:

La producción de un disco compacto (CD) con parodias musicales diseñadas para cuestionar y desgastar al gobierno de Héctor Ortiz.

Pese a la inversión y el ruido generado, la estrategia no conectó con el electorado de la manera esperada y el resultado es bien conocido por la clase política local, la campaña perdió fuerza y culminó en una derrota estrepitosa.

Ante esto, baste recordar que la historia electoral sugiere que el exceso de promoción adelantada suele ser contraproducente, lo que hoy se presenta como un «corrido de apoyo» o una «barda espontánea», mañana puede convertirse en el expediente que anule una candidatura o, peor aún, en la desconexión total con un votante que rechaza el oportunismo.

Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan, necesariamente, el pensamiento de Gentetlx