Senadora Anabell Ávalos impulsa reforma constitucional contra la impunidad
10 de febrero - 2026

⁠México ocupa el lugar 141 de 182 países en percepción de corrupción, de acuerdo con Transparencia Internacional.

Propone fiscalías anticorrupción y electorales independientes, con participación efectiva de las minorías parlamentarias.

La corrupción y los delitos electorales se han profundizado en México ante la ausencia de instituciones autónomas y la concentración del poder en manos del oficialismo, aseguró la senadora Anabell Ávalos Zempoalteca, del Partido Revolucionario Institucional, al presentar una iniciativa de reforma a los artículos 102 y 109 de la Constitución.
 
La legisladora advirtió que, según Transparencia Internacional, México ocupa el lugar 141 de 182 países en percepción de corrupción, mientras las denuncias por delitos electorales permanecen sin avance y las investigaciones continúan detenidas. Señaló que la intervención gubernamental en los procesos electorales resulta cada vez más evidente, junto con una mayor presencia del crimen organizado en las elecciones.
 
Por ello, explicó que la iniciativa propone fiscalías anticorrupción y de delitos electorales independientes del gobierno, así como la participación de las minorías parlamentarias en su designación mediante el derecho a proponer ternas. Este mecanismo, subrayó, tiene como propósito garantizar fiscales con autonomía real y frenar la persecución política.
 
La priista sostuvo que los hechos recientes confirman este contexto de impunidad. Recordó la detención de un alcalde emanado de Morena en Tequila, Jalisco, por presuntos vínculos con actos de extorsión y con el Cártel Jalisco Nueva Generación, sin consecuencias políticas ni responsabilidades claras para el partido en el poder.
 
La senadora afirmó que la llamada Cuarta Transformación carece de mecanismos de autoinvestigación debido al control del Poder Ejecutivo sobre el Congreso y las fiscalías especializadas. Alertó que esta concentración de poder genera impunidad, propicia el uso político de las instituciones y pone en riesgo la democracia al anular la representación de las minorías y cancelar el diálogo plural.
 
“México vive una peligrosa concentración de poder que produce excesos, arbitrariedades e impunidad. Combatir la corrupción y los delitos electorales constituye una exigencia ciudadana y una condición indispensable para la democracia”, concluyó.