YA CUMPLIÓ… A VIAJAR
21 de enero - 2026

Por Edgardo Cabrera

En cuatro años, cuatro meses, Cuéllar ha disfrutado de las mieles del poder para viajar a costillas del pueblo, los resultados de esas travesías son nulos, significaron un golpe al erario, a la ley y a la imagen, es la hora que el mediocre gabinetazo no ha rendido cuentas por el cierre de las Casas Tlaxcala en Estados Unidos, promocionadas y utilizadas como pretexto para brincar la frontera.

Del fracaso y la ilegalidad de aquellas oficinas hoy se guarda silencio, ¿cuánto costaron?, se ignora, ya sabe la consigna: “que lo público sea cada vez más opaco”.

Desde el lunes Cuéllar anda en España, lo mismo posa con copa de vino en mano, que se da el lujo de presumir la fortaleza de los “lazos culturales” con aquel país que, en tiempos de López Obrador, insultaban y denigraban a la Corona, exigían a la monarquía “una disculpa histórica por la conquista”. Cual focas aplaudidoras, gobernadoras y mandatarios oficialistas le hacían segunda al tabasqueño, dígame sino es incongruente y ridículo lo que ahora hacen con tal de acumular un sello más en su pasaporte.

Pero en el caso de Lorena, la que dice que “ya le cumplió al estado”, es de tal grado el descaro que la acompaña su cuñado, Fabricio Mena, mantenido como secretario de Turismo pese al nepotismo evidente; también aparece la priísta Beatriz Paredes; la que cobra como secretaria de Cultura, Karen Villeda; el rector de la UAT, Serafín Ortiz; el vocero y hasta el perico, ¡ah! los monólogos circulares se suspendieron.

Por cierto, en ninguno de sus viajes, Cuéllar ha informado al Congreso, menos pedido permiso por su ausencia, siempre la justificación, es que son faltas menores a 15 días, aunque en los hechos, lo hemos visto, sobre todo al inicio de su mandato, durante más de un mes no se le veía.

Y una más, recuerda que a finales del año pasado cuando le quedó un chisguete de voz aseguraba que era urgente una intervención quirúrgica, ya lo vimos, todo fue un engaño, quizá todo se trató de una mera infección. Cuando se trata de viajar, no hay mal que lo impida.

EL OTRO CUÑADO

En eso de la parentela, vaya papelón el que hizo el otro cuñado de Cuéllar, el diputado federal morenista Raymundo Vázquez, se quejó y descalificó a la administración estatal, a más de dos años de que fuera nombrado Luis Ramírez como secretario de Gobierno, incluso modificando la Constitución Política del estado para que llegara el oriundo de Morelos, ya le vio el lado malo.

También, apenas se dio el valor de alzar la voz por la legión extranjera impuesta como funcionarios, a los mismos que les sirvió paellas en el festival de la Feria estatal el año pasado, y de los cuatro anteriores. 

De su hermano, ex funcionario de Lorena y ahora magistrado del acordeón exhibido por un súper sueldazo no dijo nada, tampoco de su cuñada que, a iniciativa de Cuéllar, fue ratificada por un periodo más al frente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, menos de su destapador, el diputado Pedro Haces exhibido por tener en su sindicato a líderes del narco, ¡vaya cosa!