15 de enero - 2026

Junto con Quintana Roo y Puebla, el estado registra altos niveles de prácticas irregulares que afectan al sector empresarial y frenan la inversión.
Por Stephany Rodríguez
A través de un comunicado de prensa emitido el 14 de enero de 2026, la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) advirtió que la inseguridad, la corrupción y la incertidumbre económica continúan siendo factores determinantes que limitan el desarrollo del sector empresarial en el país, manteniendo el ánimo para invertir en niveles similares a los registrados durante la pandemia de Covid-19.
De acuerdo con los resultados 2025 de la herramienta #DataCoparmex, solo 39.5 por ciento de las empresas considera que actualmente existen condiciones propicias para invertir en México. La incertidumbre económica representa el 26.1 por ciento de los principales obstáculos, seguida de la inseguridad con 20.4 por ciento y del entorno político con 18.4 por ciento, lo que configura un escenario de cautela para la actividad productiva.
El estudio se elaboró a partir de una encuesta aplicada del 20 de agosto al 20 de octubre de 2025 en 71 Centros Empresariales, con la participación de 3 mil 850 empresas de las 32 entidades federativas, lo que permitió contar con un diagnóstico de alcance nacional.
En materia de seguridad, el indicador #MásSeguridad reveló que 46.8 por ciento de las empresas fue víctima de al menos un delito durante el último año. Entre los ilícitos más frecuentes se encuentran el robo de mercancía en tránsito, la extorsión o cobro de piso y el robo de vehículos. Destaca el incremento de la extorsión, ya que 17.3 por ciento de las empresas reportó haber sido víctima de este delito, principalmente mediante llamadas telefónicas, modalidad que concentró el 68.8 por ciento de los casos.
Durante la presentación de los resultados, Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de COPARMEX, subrayó que los indicadores de #DataCoparmex reflejan hechos concretos y no percepciones, al provenir directamente de empresas que enfrentan de manera cotidiana las condiciones de inseguridad y toman decisiones clave en materia de inversión y generación de empleo.
Por su parte, el indicador #ÁnimoParaInvertir mostró que la confianza empresarial se encuentra en su nivel más bajo desde 2020. No obstante, 62.8 por ciento de las empresas manifestó su intención de ampliar operaciones, lo que, de acuerdo con la Confederación, evidencia la resiliencia del sector productivo pese a un entorno adverso.
En cuanto a la evaluación del desempeño gubernamental, el indicador #MarcajeAMiGobierno reportó que solo 31.9 por ciento de las empresas considera que sus gobiernos estatales cumplen con sus propósitos, cifra que representa una disminución de 3.8 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2024. Las principales causas señaladas fueron la inseguridad, deficiencias en infraestructura, fallas en los servicios públicos y actos de corrupción, afectando de manera más severa a las micro y pequeñas empresas.
Respecto al indicador #MxSinCorrupción, 40.2 por ciento de las empresas afiliadas a COPARMEX reportó haber enfrentado al menos un acto de corrupción en el último año. Los mayores niveles se registraron en los ámbitos municipal (62.2 por ciento) y estatal (57.8 por ciento). En este contexto, COPARMEX destacó que Tlaxcala, Quintana Roo y Puebla encabezan la lista de entidades con mayor porcentaje de corrupción, lo que representa un reto adicional para la competitividad y el crecimiento económico regional.
Durante el comunicado, la Confederación enfatizó que la reciente aprobación de la Ley General contra la Extorsión abre una ventana real para enfrentar uno de los delitos que más impacta a las empresas, en particular a las micro, pequeñas y medianas. Sin embargo, advirtió que su efectividad dependerá de que el Gobierno Federal y los gobiernos estatales asignen presupuestos suficientes, fortalezcan la capacitación de policías, fiscalías y jueces, y aceleren la homologación de las legislaciones locales.
Finalmente, COPARMEX reiteró que avanzar en un marco institucional sólido es indispensable para generar certidumbre, atraer inversión y consolidar un entorno de seguridad y legalidad.
