Tlaxcala, el meme que no somos
15 de enero - 2026

Por Mauricio Hernández Olaiz

Si alguien se pregunta por qué Tlaxcala volvió a ser tema nacional —y no precisamente por buenas razones—, la respuesta es incómoda pero evidente: un gobierno que confunde gobernar con administrar y generar ocurrencias.

 En 2025 y lo que va de 2026, el estado ha sido motivo de burla recurrente, no por mala suerte, sino por “decisiones, silencios y protagonismos mal entendidos” desde el poder.

El problema no es que Tlaxcala aparezca en la conversación nacional; el problema es cómo aparece.

Entre declaraciones desafortunadas de integrantes del gabinete, escenas legislativas que parecen sketches de la carabina de Ambrosio, así como una narrativa oficial más preocupada por el aplauso que por la realidad, el estado terminó convertido en “contenido viral”, pero del que da pena compartir.

Haciendo un breve recuento, de esa mofa fácil, de ese desprecio sistemático ante la indiferencia del gobierno recordamos el de Mayo de 2025.

José Luis Salinas: El empresario afirmó durante un evento que ser director del Metro de la CDMX era «mejor que ser gobernador de Tlaxcala», comentario que se volvió viral y generó todo tipo de reacciones, en su mayoría en contra de nuestro amado estado…El gobierno de Cuéllar si respondió, pero fiel a su estilo, tarde, y además como reclamo tóxico pues enfatizó más la ofensa que el fondo del asunto en un contexto ya complicado para la imagen del estado….Caso curioso días después del comentario varios de los negocios de Salinas (Pollo feliz) fueron clausurados en Tlaxcala…

Errores en murales patrios (Septiembre 2025)

El evento más viral ocurrió durante las fiestas patrias, cuando el gobierno estatal instaló murales monumentales en edificios públicos con errores notables atribuidos al uso de inteligencia artificial. Las críticas y memes no se hicieron esperar.

El responsable: Fabricio Mena, cuñado de la gobernadora.

Pero el ex legislador priista no se iba a quedar tranquilo luego de la pifia monumental del mes patrio y para octubre regresó con su carpa de circo en la emblemática plaza de toros Jorge Aguilar “El Ranchero” con motivo de los 500 años de la fundación de Tlaxcala capital. Seguro recordará usted la ola de burlas y memes a nivel nacional que nos costó la nueva ocurrencia del pariente de la mandataria.

Y es que la administración de Lorena Cuéllar ha permitido que la agenda pública se llene de episodios que alimentan el chiste fácil. No hizo falta una campaña en contra: bastaron las propias, por ignorancia, ocurrencia y hasta soberbia.

Y es que la triste, tristísima historia cuenta con funcionarios que solo hablan cuando deberían trabajar, legisladores morenistas que deberían callan antes de volverla a cagar…como el triste, pero a la vez jocoso episodio, de la brillante legisladora Villantes Rodríguez, que ya le dio vuelta al mundo de habla hispana….Y miren que en la viralidad nadie comentó que además es la presidenta de la comisión de seguridad, eso solo se quedó en burla local…pues recordemos que este asunto es de varios meses atrás pero trascendió apenas estas semanas de 2026 a todo el universo de internet….

¿Qué es el mando único? Este, …pues Lorena Cuéllar, es la única que manda…seguro lo pensó la morenista.

Y es que el mando único en realidad está tan escondido en Tlaxcala que ni la diputada encargada de la seguridad logró encontrarlo, pregúntenle a Zacatelco.

Y más recientemente las descalificaciones abiertas que Sabina Berman tuvo hacia el estado, Berman uso a Tlaxcala como comodín del desprecio—, pero lo más lamentable fue la respuesta institucional…… un profundo silencio. Ni una defensa firme, ni una exigencia de respeto. Porque al parecer es más cómodo mirar al suelo que levantar la voz por la dignidad de un estado.

Así, Tlaxcala pasó de ser invisible a ser “el remate del chiste”, y eso no es progreso. La burla no se combate con boletines optimistas ni con campañas de autoelogio; se combate con resultados, con seriedad y con autoridad moral. Tres cosas que hoy escasean.

En política, el ridículo no llega solo: se construye. Y cuando quienes gobiernan no entienden eso, el costo lo paga la gente, que ve cómo su estado se convierte en meme mientras los problemas reales siguen intactos.

Da pena que la actual administración use tan pocos argumentos en defensa del estado teniendo tanto, pero tanto material para hacerlo…solo con un poco de ingenio harían valer su historia y llamar a quienes mejor la cuentan…pero no, están más ocupados en fundar ciudades que no lo son y ver como logran la inmortalidad histórica…esa que ya consiguieron pero por ser los peores….y claro, no les gusta….

Tlaxcala merece respeto. Pero el respeto no se pide: Se gobierna. Y claramente Tlaxcala no necesita permiso para existir.

@Olaizmau

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