11 de mayo - 2025

Los octágonos en los empaques alertan sobre ingredientes dañinos.
Por Stephany Rodríguez
Caminar por cualquier tienda o tianguis en Tlaxcala es suficiente para notar una constante: decenas de productos, especialmente los dirigidos a niñas, niños adolescentes, y adultos tienen uno o más sellos negros en sus empaques. Estos octágonos con bordes blancos no son adornos, sino advertencias claras de que el alimento contiene ingredientes que podrían poner en riesgo la salud.
Exceso de calorías, azúcares, sodio, grasas saturadas y grasas trans son los conceptos más comunes que aparecen en estos sellos. A ellos se suman leyendas como “Contiene cafeína” o “Contiene edulcorantes”, sustancias que no son recomendables para menores de edad.
En respuesta a esta realidad, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) lanzó una campaña educativa encabezada por el personaje “Consumini”, un simpático bot que busca explicar de forma sencilla cómo interpretar las etiquetas de advertencia y elegir mejor los productos que se consumen diariamente. “¡Hola, Consumini!” es el lema con el que inicia esta iniciativa que ya ha comenzado a circular también en escuelas y redes sociales tlaxcaltecas.
“Muchos productos que los niños llevan a la escuela, como jugos en caja, cereales o botanas, tienen varios sellos. “A veces los papás no saben qué significan”, explica Mariana López, nutrióloga en una clínica de la zona sur del estado.
En Tlaxcala, aunque existe mayor conciencia sobre la alimentación saludable, el consumo de alimentos ultraprocesados sigue siendo alto. Observaciones en puntos de venta revelan que productos como papas fritas, pastelitos, refrescos y pan de caja están entre los más adquiridos por la población joven.
La recomendación de Profeco es clara: entre más sellos tenga un producto, menor debería ser su consumo. Además, se promueve priorizar alimentos naturales, locales y mínimamente procesados como parte de una dieta balanceada.
