21 de julio - 2022

Por Mauricio Hernández Olaiz
Desde antes de su llegada al gobierno, Cuéllar Cisneros operó con fuerza la desaparición del Fondo de Resarcimiento a las Finanzas Municipales, mejor conocido como el “fondo moche”, para la actual legislatura.
El fondo moche, así bautizado por los que somos parte de la mesa de redacción, fue motivo de fuertes críticas por parte de un servidor. Por supuesto nunca estuve a favor de que los diputados dispusieran, sin mayor transparencia, de recursos millonarios, sobre todo porque no es parte de las responsabilidades del legislativo.
Finalmente Cuéllar logró el objetivo y el fondo desapareció. Fue la primera muestra del control casi total que tiene la mandataria del otro “poder”, su propia ventanilla de trámites legislativos.
No lo niego, entonces estuve de acuerdo, siempre lo critiqué y ahora que los diputados dejaban de controlar cerca de 500 millones de pesos para obras y acciones en municipios era motivo de creer que esos dineros serían destinados por quién ejecuta y no por quién legisla. El deber ser de los poderes del estado, digamos.
Pero a 10 meses de que es el ejecutivo el encargado de distribuir esos millones entre los municipios, la realidad nos golpea el rostro con dureza. El viejo fondo moche de casi 500 millones, curiosamente se convirtió en el presupuesto de la nueva secretaría del Bienestar, inventada Por Lorena y que dirige una de sus hijas.
Hoy muchos presidentes municipales se quejan de la falta de apoyos, de esos que antes, con mañas, trucos y moches, si llegaban a resarcir las arcas municipales. Hoy, en el mejor de los casos llegan verdaderas limosnas.
No es secreto que los diputados más consentidos del sistema, del gobierno, de esos que todo le aprueban a la gobernadora, que no hablan y solo levantan el dedo, en el mejor de los casos, les han permitido gestionar, para sus intereses políticos futuros en sus distritos, hasta $4.5 millones de pesos, cuando antes un diputado podía destinar más de $25 millones.
Tampoco es secreto que la dirigencia estatal de morena, bajo el encargo del hoy muy denunciado ante la ley, Víctor García, utiliza estos “aparentes” recursos para chantajear a munícipes y sus cabildos diciéndoles que si se pasan a Morena les bajaran los millones, de lo contrario no recibirán nada de nada.
Muchos han caído y con bombo y platillo se presume su adhesión al partido en el poder, pero en el mejor de los casos les han bajado limosnitas como para solo pintar la presidencia. Eso sí, la promesa de que muy pronto llegarán la carretada de billetes es la constante por parte del encargado morenista. Tal cual lo hizo García con su engaño de calentadores solares y tinacos a muy bajo precio que nunca entregó, con los cuáles se metió a la bolsa una millonada. Haciendo un breve paréntesis sobre este “personaje”, recuerdo como las plumas, afines al Lorenismo, atacaban con todo al difunto Joel Molina por no transparentar los recursos millonarios de morena que estaban bajo su control. Hoy Víctor García no ha transparentado tampoco un peso de esos mismos millonarios recursos y esas plumas, si mercenarias, callan como momias. En fin.
El caso es que desapareció el fondo moche, los diputados hoy solo pueden bajar lo que el ejecutivo les permite, insisto, en el mejor de los casos, porque a los tibios y a los opositores, o sea 2, no les da ni cinco centavos.
El año está por concluir, se revisarán pronto las cuentas públicas del año pasado. Pero valdrá la pena saber, cuando se analice las cuentas públicas del 2002, al mes de agosto cuando dinero había bajado a los municipios durante la era del fondo moche, y cuanto bajó durante ya el periodo de Cuéllar Cisneros. Le puedo adelantar que no llega, ni cerca, a la mitad.
Por el contrario millones han sido destinados por la secretaría del bienestar para 5 de sus programas que van para la compra de estufas hasta calentadores solares de agua o cirugías, sin embargo, estos no son gratis, son cobrados a los interesados bajo el pretexto del subsidio, cuando en realidad se lucra con la pobreza.
Finalmente el fondo moche pasó de beneficiar a diputados y presidentes municipales para sus bolsillos y promoción de sus carreras políticas, a solo beneficiar a los del siempre en el gabinete de negocios de Lorena Cuéllar Cisneros.
Por supuesto no se ha transparentado ni un peso de los aparentes apoyos a las arcas municipales.
Por eso empujaron con todo para desaparecer el Fondo moche legislativo. PARA EL BISNE se pintan solos, ya para lo otro, es la triste historia.
@olaizmau
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