1 de febrero - 2019
Antes de la llegada del entrenador en Jefe Sean Mcvay, los Carneros de los Ángeles tenían una sequía de doce años sin aparición en la postemporada. En su año debut logró meterlos a los playoffs y en su segundo año ya están a solo una victoria de coronarse campeones del fútbol americano profesional, algo que no logran desde el año 2000.
En solo dos campañas bajo el mando de Mcvay la ofensiva de Carneros ha sido la mejor de toda la NFL, promediando 31 puntos por partido. El mariscal de 24 años Jared Goff, ha mostrado serenidad y compromiso, así como un enorme en temple en situaciones complicadas, además ha sido magníficamente protegido por una línea ofensiva anclada por el tacle izquierdo Andrew Withworth.
Como equipo se supieron sobre poner a la ausencia de Cooper Kupp y ahora Josh Reynolds tiene un papel mucho más protagónico. Pero la verdadera fortaleza de este equipo se encuentra en el ataque terrestre, donde Todd Gurley II estaba jugando a un nivel extraordinario antes de lesionarse y CJ Anderson tomo la responsabilidad tras haber sido firmado en el mes de noviembre, cuando estaba viendo la NFL desde la sala de su casa, y llego para acumular más de 400 yardas en tan solo 4 partidos.
En las dos últimas temporadas, los Carneros promedian más de 130 yardas por tierra y están en el top 5 de los principales departamentos de ofensiva por tierra de la liga.
Pero a la defensiva también son un equipo de enorme respeto, con las credenciales suficientes para entrar en el apartado de que las ofensivas ganan juegos, pero las defensivas campeonatos. El nombre de Aaron Donald es por todos conocido, un hombre que seguramente será nombrado como el mejor jugador defensivo de la temporada por segundo año consecutivo, pero no está solo, pues Samson Ebukam y también Michael Brockers son protagonistas de esa poderosa línea defensiva que buscará hacerle pasar la peor de las noches a Tom Brady.
Además el regreso de Aqib Talib fortaleció la secundaria de los Carneros, pero también formando parte de la caja, lo que los ha hecho más eficaces a la hora de detener los ataques por tierra de los rivales.
Este equipo de Carneros, es cierto tiene inexperiencia, pero están más que equipados para llevarse el triunfo y acabar con la dinastía de los Patriotas de Nueva Inglaterra,. Sin que pudiéramos decir que fue una gran sorpresa.

