Actores y escenarios: Congreso de Tlaxcala vs presidente AMLO
20 de enero - 2019

 

 

 

Por Esteban García

ROUND 1

La conferencia de prensa convocada por los diputados locales –que en realidad fue un monólogo legislativo al rechazar las preguntas de los reporteros-, para fijar postura sobre las observaciones al Presupuesto de Egresos 2019, fue una cortina de humo para tratar de distraer la atención en torno a un hecho palpable: se equivocaron al extralimitar sus facultades constitucionales.

En principio, no respondieron al señalamiento de haber vulnerado los principios de división de poderes y supremacía constitucional, al imponer reglas y distribuir el presupuesto de modo tal que provocarían un deficiente o incorrecto desempeño, no solo de las dependencias del Ejecutivo, sino también de los órganos del Poder Judicial.

Tampoco atajaron los señalamientos respecto a que las modificaciones hechas al proyecto de presupuesto pasaron por alto las normas del Plan Estatal de Desarrollo, porque las reasignaciones se hicieron sin ningún criterio objetivo, y partieron de un supuesto uso discrecional de recursos que, en los hechos, no está probado.

Todo esto indica que el tema de la austeridad lo utilizaron como un instrumento de control político, en agravio de los otros poderes y hasta los municipios.

ROUND 2

Evidentemente, los diputados locales no pueden hablar de una política de austeridad, cuando ellos no empiezan a aplicarla a sí mismos. Y la prueba la ofrecen dos medios nacionales.

Reforma publicó que Congresos controlados por Morena ignoraron la austeridad república que promueve el Presidente López Obrador.

Expuso que, en Hidalgo, aumentaron su presupuesto 62 por ciento, al pasar de 132 millones a 214 millones de pesos (mdp); en Tlaxcala, el aumento fue de 31 por ciento, pues creció de 178 mdp a 235 mdp; y en Morelos, el repunte fue de 25 por ciento, quedando en 500 mdp. Incluso, refirió que, en estos dos últimos casos, así como en el de Sinaloa, el presupuesto aprobado por los diputados fue vetado por el Ejecutivo estatal, por lo que se esperan los ajustes correspondientes.

Por su parte, El Universal reveló que el Congreso de Tlaxcala fue el sexto a nivel nacional en el que los diputados se aprobaron más recursos, con casi 57 mdp, muy por arriba de los aumentos en estados como Guanajuato (48 mdp) o Veracruz (43.9 mdp).

Se sabe que, de este incremento, 40 mdp van para apoyos sociales, lo que en términos políticos se traduce en acciones de promoción personal.

ROUND 3

Es claro que, en Tlaxcala, los diputados de la coalición Juntos Haremos Historia desafían la política de austeridad del Presidente de la República, y que también desatienden sus recomendaciones más sensibles en términos de percepción social.

En su conferencia del pasado viernes, López Obrador reveló que, en Sinaloa, en las reasignaciones que se hicieron en el presupuesto de egresos 2019 por el grupo parlamentario de Morena, pudieron haberse condicionado programas por votos.

Sin embargo, las expresiones del Presidente son relevantes en nuestra entidad, porque advierten que los diputados locales pasaron por alto sus instrucciones al integrar un fondo para obras en los municipios que se presta a la “nefasta práctica” de los moches.

“Acerca de los presupuestos, lo que yo estoy pidiendo a los legisladores, con todo respeto, porque se trata de un poder autónomo, independiente, es que no haya en la autorización del presupuesto condicionamiento. Es decir, que no se condicione el voto –del Presupuesto- a la entrega de recursos, a la creación de bolsas especiales”, dijo el mandatario federal.

Sin embargo, en Tlaxcala, se etiquetaron 250 millones para obras que los diputados piensan palomear, y ya corren versiones de que algunos pidieron por adelantado su “moche” a los alcaldes para ser considerados, razón por la que solo 51 de los 60 municipios fueron beneficiados.

ROUND 4

Aunque los diputados locales aseguraron en su conferencia de prensa que no se afectaron las percepciones ni el trabajo de los servidores públicos, lo cierto es que no se comprometieron públicamente a garantizar presupuestalmente las demandas de maestros y burócratas.

La semana pasada, los sindicatos 7 de Mayo, Sección 55 del SNTE, Justo Sierra, Mártires de 1910 y Juárez Blancas, junto con la asociación de jubilados y pensionados, que en su conjunto aglutinarían a más de 13 mil trabajadores –sin contar a sus familias-, se manifestaron en el Congreso local para exigir a los diputados corregir los recortes a las previsiones salariales de la Oficialía Mayor de Gobierno, el Fondo de Fortalecimiento de Pensiones Civiles y el Fondo de Apoyo a la Educación Básica, a afectarían el incremento salarial de este año, la operación del Módulo Médico, los servicios de Pensiones Civiles, y mejoras en infraestructura y estímulos a los maestros.

Ojalá que la minuta que los diputados firmaron con los sindicatos no haya sido una simulación, pues no respetar los acuerdos ocasionarían un escenario de inconformidad de mayores proporciones. Al final, estas expresiones de enfado son consecuencia de lo que los legisladores no vieron al modificar el presupuesto, afectando los intereses de miles de trabajadores y sus familias.