MORDAZA
21 de enero - 2019

Por Edgardo Cabrera

Tuvieron que pasar dos semanas para que los levantadedos que son mayoría en la legislatura local salieran a fijar una postura conjunta respecto de las observaciones que les hizo el Ejecutivo.

Pero lo hicieron mal y de malas, de entrada porque aplicaron la mordaza a la prensa, se trató de una conferencia a modo donde simplemente contaron su verdad y culparon a los medios de comunicación de “tergiversar” la información.

Cobardes, como actúan los que mienten, prefirieron recitar sus alegres cifras pero impidieron a los medios de comunicación que aclararan las dudas que existen respecto a la reasignación presupuestal que hicieron en diciembre pasado, para empezar, los casi 500 millones de pesos que se auto etiquetaron para un fondo de “fortalecimiento a municipio y al campo”.

Tampoco pudieron atender las preguntas sobre el incremento en más de 30 por ciento de los recursos etiquetados al propio poder Legislativo.

Y es que mientras los levantadedos se daban baños de pureza y tratan de expiar sus culpas frente a los medios, el diario Universal publicaba una investigación que reiteraba lo mismo que ya había revelado Reforma la semana anterior: que el de Tlaxcala es el segundo estado que porcentualmente tuvo mayor incremento en su presupuesto respecto del año anterior.

Si bien otras entidades superan a la legislatura local en cuanto a los millonarios montos que se etiquetaron, en porcentajes, el nuestro solamente está por debajo de Hidalgo, otro congreso abusivo donde la mayoría es Morena.

En cifras, la legislatura de Hidalgo se autorizó un presupuesto mayor en 62%; la de Tlaxcala, en 31%; Morelos, en 25%; Chihuahua, en 19% y el de Baja California Sur, en 11%.

Pero claro, ante la falta de argumentos para defender lo indefendible, los diputados prefirieron enfocar su discurso en los demás al asegurar que no aplicaron recortes.

No obstante, mostraron una vez más su cobardía, al preferir atacar a los medios de comunicación que los han criticado en lugar de hacer lo propio al Ejecutivo que fue quien envío las observaciones sustentadas en las cifras del presupuesto de egresos que aprobaron los propios legisladores en la sesión de diciembre.

En suma, cómo creerles a quienes se escudan en la mordaza a la prensa y pese a ello descaradamente dicen ser una legislatura de “puertas abiertas”.

DIOS LOS HACE…

A colación del caso, vaya lección de censura la que dio el flamante vocero del congreso local.

Resulta que Rodríguez, el otrora “combativo” reportero, el mismo que se mofaba en su cara de los entrevistados, los amedrentaba con su grabadora y encabezaba rechiflas en el salón de plenos o en las conferencias de prensa, ahora exige a sus ex compañeros de talacha “callarse la boca” y no hacer preguntas a sus patrones.

Así, de ese nivel es el protegido de la diputada petista, Silva Garay, quien hace apenas algunas semanas lamentaba la colocación de muros en el congreso, y cuestionaba a la entonces vocera, Cintia Fernández, por no atender a sus demandas de información.

Lo peor, ya en el cargo y en un claro conflicto de intereses, además de desvío de recursos públicos, se mantuvo atendiendo una corresponsalía nacional mediante la cual pretendió promocionar a sus nuevos patrones.

Por cierto, sería conveniente que los diputados expliquen porqué han tolerado que en los puestos directivos despachen funcionarios que se acreditan como profesionistas pese a carecer de cédula profesional, ¿acaso eso no es usurpación de funciones?, amén de que atenta contra el mamotreto que hicieron de austeridad y moralidad en el servicio público.