22 de noviembre - 2018
Por Mauricio Hernández Olaiz
Una de las acciones a las que más recurre la presidenta del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones desde su arribo al organismo es la de solicitar una y otra y otra vez ampliaciones presupuestales. Elizabeth Piedras no ha tenido un desempeño sobresaliente como funcionaria electoral, cada elección queda en evidencia que lo suyo, lo suyo, es solo pedir dinero.
Y es que solo basta darle seguimiento a la información de llamado ITE, para darnos cuenta que la mayoría de las notas informativas tienen que ver con la solicitud de más dinero para la operación del instituto.
Basta recordar que el pasado mes de marzo la funcionaria solicitó al ejecutivo la ampliación de 51,8 millones de pesos para poder llevar a cabo las elecciones locales, que tuvieron verificativo en Julio, de lo contrario se vería incapacitada para llevar a cabo su función. Si ya de por si llamaba la atención que en año electoral el presupuesto asignado no contemplara la cantidad suficiente y necesaria para llevar a buen puerto las elecciones a diputados locales, porque solo organizó, perdone usted, mal organizó ese rubro, pues el resto fue responsabilidad del INE.
Pese a las dudas y cuestionamientos el gobierno le otorgó 35 millones de los 51.8, situación que no dejó satisfecha a Piedras Martínez quien manifestó su inconformidad, pero argumentó que sacarían adelante la elección.
Posterior a ello volvió a solicitar un millón de pesos adicionales para la contratación de la institución que se encargaría de auditar el funcionamiento del programa de resultados preliminares (PREP), que como usted recordará fue un rotundo fracaso, al presentar problemas desde el inicio del conteo, situación que no pudo normalizarse en ningún momento, pese a ello el organismo cubrió el pago respectivo.
Y es que eso de que el PREP no le funcione al ITE de Piedras Martínez no fue novedad el primero de julio de este año, basta recordar que en la elección del 2016 también falló sin que se diera justificación alguna.
En la caída del sistema de 2018, lo que originó descontrol y desconfianza en el electorado local , Elizabeth Piedras solo justificó la falla a un deficiente internet en Tlaxcala. Pese a un argumento tan de libro de cuentos de la funcionaria, el costo total de tan malo servicio fue de 3 millones 492 mil pesos, los cuáles se pagaron sin discusión o compromiso.
A veces cuesta entender cómo una persona puede estar pidiendo y pidiendo dinero cuando sus resultados son, por decir lo menos, muy malos. Sin duda ha sido una funcionaria que ha corrido con suerte, no ha habido, hay y seguramente no habrá una solicitud de investigación al desempeño de Elizabeth Piedras como magistrada presidenta del instituto Tlaxcalteca de elecciones, preguntas tan obvias de ¿Por qué pago servicios fallidos o de mala calidad? ¿Por qué tanto dinero solicitado para cubrir laudos?, bueno me parece que ni siquiera ha sido solicitada una auditoría externa al instituto desde su llegada en el 2014.
Pero lo más inverosímil de todo, es que pese a que en el 2019 no será necesario comprar un software del PREP, contratar a una empresa que lo instale, a otra que audite, o a los que capturen las actas, a los auxiliares para la recepción de documentación de candidatos, contratar personal para atender los centros de acopio y transmisión de datos en cada consejo distrital, pagarle a los supervisores electorales y sus asistentes, el Instituto ha solicitado 10 millones de pesos más con respecto a su presupuesto del 2018.
En otras palabras, pese a no ser un año electoral, Elizabeth Piedras pide más dinero, 85 millones de pesos, sabrá dios para qué.
Y es que seguramente el ITE pedigüeño debe de estar muy preocupado porque todos los partidos reciban sus partidas correspondientes, sino de donde van a sacar para pagar las innumerables multas a las que se hacen acreedores por burlar las leyes electorales a las que el ITE tan poca atención pone.
Más que una funcionaria con resultados y efectividad, Elizabeth Piedras es una pedigüeña profesional que no tiene, ni tendrá llenadero, hasta que alguien serio ponga atención en el asunto y la ponga a trabajar en las condiciones de la tan mal llamada austeridad republicana.
No hay duda que en el 2019 el ITE puede ser un organismo al cuál se le pueden recortar enormes gastos y generar ahorros para invertir en otros sectores prioritarios, la realidad es que este instituto debería desaparecer y que sus complicadísimas funciones las lleve a cabo el INE.
@olaizmau

