11 de abril - 2017
Por José Luis Ahuactzin
La senadora por Tlaxcala, Adriana Dávila Fernández, minimizó el señalamiento de la activista Rosi Orozco y aseguró que su «mentirómetro» sólo es con fines lucrativos al mejor postor.
Entrevistada tras entregar en Palacio de Gobierno la solicitud para que el mandatario ofrezca una disculpa pública por el caso de las «escaleras eléctricas», explicó que la visita de la activista no fue para dar a conocer las cifras de sentencia de tratantes que, insistió, no es real, sino infladas.
«Decirles que ella no es una activista, que ella es una política, buscó la senaduría, hace campaña abierta con las víctimas…».
Detalló que la versión de Orozco es a medias, pues no informó que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realiza tres fiscalizaciones a la Comisión Intersecretarial de la Secretaria de Gobernación (Segob) por la cifra de sentencias que dan a conocer en su informe.
En tanto que del caso de Karla de la Cuesta Soria, quien acompañó a Rosi Orozco, señaló Dávila Fernández que usa el activismo con fines de lucro, pues su obra de teatro que aborda el tema de la prevención trata la vende a los gobiernos en más de 80 mil pesos.
Bajo este contexto, la senadora emanada por el PAN, indicó que fue una visita con cobro de costo político por la critica que lanzó el pasado viernes contra el gobierno estatal por las «escaleras eléctricas», por lo que el tema, dijo, no es objetivo en la lucha y combate al delito de trata.

