17 de mayo - 2016
Por Dolores Arteaga
El domingo pasado de nueva cuenta los tlaxcaltecas interesados en el acontecer político y social del Estado volvimos a sufrir una decepción tras observar, atentos, el mal llamado debate entre los candidatos a la gubernatura.
Por principio de cuentas el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones debió contar con la sensibilidad necesaria y modificar el horario de celebración de dicho ejercicio democrático, ya que, a pesar de que debería ser una responsabilidad cívica para todos los ciudadanos la realidad indica que a pocos habitantes interesa, más cuando la mayoría se encuentra preocupados por lo que ocurra en un partido de fútbol.
Pero vayamos a lo ocurrido en dicho Debate. Al igual que el anterior este acto más que ser una herramienta que permitiera contrastar las propuestas entre aspirantes al Gobierno, se convirtió en un evento tedioso, falto de dinamismo y sobre todo en un acontecimiento de denostación entre los participantes.
Si tomamos como referencia lo ocurrido en el primer debate sin duda la que más se preparó fue Lorena Cuéllar. La neo perredista no sólo lució una imagen mucho más fresca sino además esta vez sí fue capaz de articular debidamente sus oraciones. Lamentablemente su declaración patrimonial maquillada la posicionan como la candidata incapaz de hablar con la verdad y mirar a los ojos a los electores.
Por su parte Marco Mena, el candidato de la llamada Mega-Coalición lucio mucho más decidido y con más “tablas” para fungir como titular del Poder Ejecutivo. A pesar de que el ex legislador local tuvo una ligera pifia lingüística sus intervenciones siempre lucieron acertadas con propuestas concretas y serias. Particular atención mereció el anuncio de generar el llamado Plan Pobreza Cero así como la creación de un Hospital Estatal de Especialidades donde podrán recibir atención pacientes con enfermedades que por sus características requieran un cuidado particular, como cáncer, insuficiencia renal, diabetes entre otras.
La candidata blanquiazul fiel a su estilo sarcástico y falto de probidad enfocó sus intervenciones a denostar y criticar a sus contrincantes perdiendo de vista que los ciudadanos están cansados de que en este tipo de eventos se anteponga la descalificación al planteamiento de propuestas. Lo anterior pone en evidencia que la candidata panista se encuentra en aprietos dado que su campaña no termina de cristalizarse.
