26 de abril - 2016
Por Dolores Arteaga
Esta semana resulta inevitable referirnos al primer debate realizado por el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones entre los aspirantes a la gubernatura del Estado. A pesar de que ocho de cada diez tlaxcaltecas no se enteraron o no les interesó ver el “debate” entre los candidatos dicho ejercicio dejó algunas consideraciones que debemos resaltar.
El formato de dicho debate resultó acartonado y poco atractivo a la ciudadanía dado que el tiempo otorgado a cada candidato resultó insuficiente para dar a conocer sus propuestas de campaña, a la par, de que la difusión y promoción del mismo fue paupérrima.
Dicen los que saben que lo importante en un debate electoral es el postdebate traducido principalmente en las estrategias que cada equipo de campaña genere tras su culminación, aunque en el caso particular de lo ocurrido el domingo, varios candidat@s se vieron realmente mal al señalar que habían salido triunfantes cuando simplemente su participación fue lamentable.
De acuerdo a un sondeo realizado por este portal los candidatos que mejor se vieron durante el desarrollo del debate fueron Adriana Dávila y Marco Antonio Mena Rodríguez. Sin embargo es de resaltar que la apizaquense se observó intolerante y autoritaria cuando le dedicaron algunas alusiones personales, concretamente, cuando la candidata del PRD hizo énfasis en que durante su carrera política jamás ha ganado una elección.
Por su parte Marco Mena Rodríguez, el candidato de la Mega coalición encabezada por el PRI, se mostró prudente y mesurado, pues en ningún momento hizo uso de la descalificación y el señalamiento, fiel a su estilo, el representante del Revolucionario Institucional aprovechó a cabalidad su tiempo para referirse a sus propuestas claras, concretas y concisas, algo que no todos los candidatos pudieron lograr.
Finalmente la neoperredista Lorena Cuéllar Cisneros se convirtió en la gran perdedora de este primer ejercicio. La expriista demostró su cansancio físico y mental dado que su imagen fue contraria a lo que se puede ver en sus espectaculares, aunado a que sus pifias lingüísticas orillaron a que la oriunda de la capital del Estado fuese objeto de burla en las redes sociales. Desde memes respecto a su equivocación al considerar a la Ciudad de Apizaco como un Estado hasta el hashtag #metrabocomolorena invadieron el ciberespacio.
Llevado a cabo el primer debate debemos estar atentos al candidato que saque más dividendos positivos de su participación, donde se desprende claramente que la lucha por la primera magistratura del Estado se circunscribe a tres personajes, de los cuales, solo dos mostraron capacidad para merecer el triunfo y otra más solo evidenció que lo suyo no es la oratoria y actuar bajo presión.

