2 de octubre - 2026

Eduardo N. y su familia imploran por justicia
Por Selene Sosa
El pasado 14 de septiembre, Eduardo N. protegió a una de sus compañeras quien estaba siendo violentada por su pareja, el agresor lo amenazó de muerte por intervenir, terminó apuñalándolo dos veces y a pesar de ello, temen que salga libre en las próximas horas, por lo que la víctima y su familia temen por su vida.
Eduardo N. estudiante de octavo semestre de la carrera de Ingeniería en Transporte del Instituto Politécnico Nacional (IPN) recibió dos puñaladas con arma blanca cerca del hígado y del riñón, luego de defender a una de sus compañeras de clase quien estaba siendo violentada por Víctor N., su pareja.
La joven pidió auxilio a Eduardo N. quien acudió a su protección pero en un forcejeo con Víctor N., quien lo amenazó de muerte por intervenir, terminó herido y tuvo que ser trasladado de emergencia al Hospital General de Zona No. 8 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), mientras su agresor se dio a la fuga.
Ahí, el personal del nosocomio público se negó en un primer momento a brindarle la atención por no ser derechohabiente, sin embargo, al ver las heridas y el estado de gravedad en que se encontraba Eduardo, finalmente lo pusieron en una camilla a esperar, por horas, la llegada de un cirujano.
Cuando el especialista finalmente llegó al hospital se negó a intervenirlo por falta de personal de quirófano, por lo que tuvo que esperar hasta la mañana del 15 de septiembre para recibir la atención que requería luego de perder mucha sangre y con la gravedad de las heridas cerca del riñón y el hígado.
Con sólo dos días de hospitalización, el HGZ No. 8 del IMSS le dio el alta médica y desde entonces Eduardo N. se encuentra postrado en su cama en casa de sus padres, sin poder asistir a sus clases, mismas que quedaron interrumpidas para él pese a que en diciembre de este año caminaría su carrera.
El joven que practica deporte y hace ejercicio en el gimnasio ahora pide justicia junto con su familia ya que aunque presentaron la denuncia contra Víctor N., el juez que lleva el caso lo clasificó como ‘Lesiones agravadas’ y no como Homicidio Doloso en grado de tentativa.
Incluso, el jurista informó a la familia que sólo podría dictarle al victimario una sentencia que va de uno a dos años de prisión, por lo que temen por la vida de su hijo y la de ellos mismos, quienes advierten resentimiento de Víctor N. en su contra, por lo que al quedar en libertad podría atentar contra ellos.
Por lo expuesto, Eduardo N., quien tiene como representante legal a un abogado de oficio, puesto que no pueden costear uno privado ante la falta de recursos económicos, ya que son una familia que se dedica al comercio informal con la venta de desayunos, pide a activistas su ayuda.
Asimismo, hacen un llamado al IPN para que tome las medidas respectivas ante lo sucedido y a las autoridades en el estado, la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJET) y el Poder Judicial, piden hacer justicia ya que lo ocurrido ha frenado su vida.

