8 de marzo - 2026

Tras un conflicto legal, la Alianza por el Derecho Humano de las Mujeres a Comunicar recupera la frecuencia 106.1 FM y relanza su propuesta como la primera emisora feminista de la CDMX, cuestionando los estereotipos de género en los medios.
Fuente: PROCESO
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Enciendes la radio y ¿qué es lo que escuchas? Voces masculinas dictando la agenda política, comentarios que refuerzan estereotipos de género y una oferta musical que, con frecuencia, cosifica a las mujeres.
Mientras tanto, de cada hora de transmisión, las mujeres apenas ocupan 20 minutos, y cuando aparecen suelen hacerlo bajo un sesgo sexista, de manera estereotipada o victimizante, explicó Cirenia Celestino Ortega, directora de Comunicación e Información de la Mujer, AC (CIMAC).
En México las mujeres sólo aparecen en el 32% de las noticias de medios tradicionales y en el 33% de los portales web, de acuerdo con el informe de 2025 del Proyecto de Monitoreo Global de Medios (GMMP, por sus siglas en inglés), que se realiza cada cinco años desde 1995 para analizar la presencia y representación femenina en las noticias.
Ante este ecosistema mediático que lleva décadas, se fundó CIMAC, una organización que desde hace más de 35 años se ha consolidado como un espacio con perspectiva de género que reivindica los derechos de las mujeres.
Sin embargo, no fue hasta 2017 que formó parte de la Alianza por el Derecho Humano de las Mujeres a Comunicar, AC, y solicitó al entonces Instituto Federal de Telecomunicaciones (ahora Comisión Reguladora de Telecomunicaciones [CRT]) un espacio en la barra radiofónica.
Fue así como la CRT les otorgó la concesión del 106.1 FM, convirtiéndose en la primera radio comunitaria y feminista de la Ciudad de México: Violeta Radio.
Sobre el conflicto legal
Durante su periodo al aire, la frecuencia acumuló más de medio millón de radioescuchas en la capital. Violeta Radio se posicionó como una alternativa que ampliaba el panorama y cuestionaba los estereotipos de género dominantes.
Seis años después se dio a conocer que María Eugenia Chávez Fonseca, una de las socias de la Alianza, renunció unilateralmente a la concesión sin el consentimiento de la asamblea general.
“En 2024 nos enteramos de que una de las socias, no la socia titular, hizo un mal uso del nombre y de los recursos de la Alianza y de la radio, que hasta entonces había sido Violeta Radio, y pedimos que rindiera un informe sobre lo que había estado haciendo”, contó Celestino Ortega.
Así fue como empezó un proceso legal hasta que, el 15 de enero de 2026, la CRT notificó el reinicio de operaciones de la frecuencia 106.1 FM, denominada XHCDMX-FM, en favor de la Alianza.
Cabe mencionar que durante su tiempo fuera de la FM, Violeta Radio —ahora la radio de la Alianza por el Derecho Humano de las Mujeres a Comunicar— no pausó sus actividades, sino que continuó la producción vía internet a través de redes digitales y plataformas de CIMAC.
El retorno a la radio
Tras el anuncio de la CRT, CIMAC comenzó la planeación de propuestas de contenido para su regreso a la frecuencia, con apuestas como el programa “Aliadas”, conducido por Celestino Ortega, que rescata historias de mujeres periodistas y defensoras de derechos humanos.
“Éstas son historias que quedan fuera de los medios convencionales, pero son las que nos cambian la vida desde el feminismo”, sostuvo Lizbeth Ortiz, jefa de información de CIMAC Noticias.
Además, la radio feminista busca seguir creando contenidos con una mirada renovada e investigaciones sólidas. Para ello, en 2026 lanzaron la tercera convocatoria de proyectos radiofónicos elaborados por mujeres, iniciativa que ya se ha realizado en años anteriores.
“Hemos recibido en cada edición unas 100 propuestas de programas y de ahí elegimos sólo 10, las cuales producimos totalmente en CIMAC”, explicó Celestino Ortega.
Los contenidos son propuestos por ciudadanas de diferentes regiones de México, como Tamaulipas, Sonora, Oaxaca y Puebla, e incluso de otros países, entre ellos Guatemala y Colombia.
Con la creación de estos contenidos que ponen en el centro a niñas y mujeres, “la comunicación se vuelve una herramienta no sólo de difusión, sino una herramienta de incidencia”, consideró Celestino Ortega.
Otra de sus iniciativas es un noticiario que pretende romper las brechas de género en proyectos de monitoreo global de medios.
“Este noticiario está conducido por una mujer, realizado técnicamente por ellas, tiene corresponsales mujeres y también hablamos sobre las temáticas que les impactan, porque no estamos en los medios ni el contenido habla de nosotras, de lo que nos pasa, de nuestros cuerpos. Si acaso nos miran como víctimas feminicidas y no es bien abordado”, indicó Ortiz.
La radio de la Alianza por el Derecho Humano de las Mujeres utiliza la misma metodología periodística de los medios tradicionales, aunque encaminada a los derechos de las mujeres desde una visión feminista.
“Es la idea de que también podamos reivindicar nuestra presencia en el ámbito político y social. Los procesos en los que vamos desarrollando el periodismo no están exentos de los mismos que realiza cada medio de comunicación. Sin embargo, los lentes que nos ponemos y la perspectiva que utilizamos es feminista”, añadió la jefa de información de CIMAC Noticias.
Este enfoque representa el tipo de comunicación que CIMAC defiende y practica. Sin embargo, pese a los avances en la representación y la narrativa, las mujeres que ejercen el periodismo tampoco están exentas de riesgos.
Por ello, CIMAC cuenta con un departamento especializado en libertad de expresión y género que documenta las agresiones contra mujeres periodistas, visibilizando así que el camino hacia una comunicación equitativa y segura aún enfrenta obstáculos graves de violencia y desprotección.
De acuerdo con el más reciente informe de la organización, entre enero y diciembre de 2025, durante el primer año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum se registraron 338 agresiones contra periodistas del género femenino.
Si no hay nada más que escuchar…
En el marco de medios donde abundan las voces masculinas, la premisa ha sido insistente: que los contenidos hechos por mujeres —o aquellos que las colocan al centro de sus agendas— “no interesan”. Bajo ese prejuicio se cree que las audiencias no conectan con estas propuestas.
Pero el regreso de la radio de la Alianza al 106.1 FM desmiente esa narrativa, pues la recepción, aseguró Lizbeth Ortiz, ha sido favorable.
“Ha sido muy buena la respuesta, porque son contenidos distintos y es refrescante porque no existe”. Esta opinión sugiere que el problema no ha sido la falta de interés, sino la falta de espacios.
En un país atravesado por la violencia feminicida y por brechas persistentes en el acceso a la palabra pública, la radio feminista va más allá de un acto simbólico: es una posibilidad de narrar las historias desde otro ángulo y de cambiar la lente que durante décadas ha colocado a las mujeres como víctimas y no como sujetas políticas.
Además, en un contexto donde la representación mediática suele ser sesgada, encontrar un espacio que explique lo que les ocurre a las mujeres es una urgencia democrática.
“Hay un ánimo de mirar desde otra perspectiva, hablando de feminismo. Es una respuesta ante un país feminicida, que nos ofrece una violencia constante”, aseguró Ortiz.
“Es necesario mirar un espacio informativo que reivindique a las mujeres, que las respete y donde sean ellas quienes aparezcan como prioritarias; creo que eso encuentra apoyo e impulso de manera general. Y ésta es una opción más, que no estaba considerada en la radio”, añadió.
Frente a los retos
Los esfuerzos de CIMAC, si bien han abierto oportunidades a profesionistas y modificado el enfoque mediático capitalino, aún presentan dificultades como la ausencia de figuras femeninas en el área técnica de la radio.
“Queremos que sea una radio hecha por mujeres en todos los niveles, no sólo en las locuciones o en la parte de producción, sino también en la parte técnica. Yo creo que ése es el mayor reto”, explicó Celestino Ortega.
Asimismo, la directora general de CIMAC recordó que los medios en general se enfrentan a una nueva competencia: la producción masiva de contenidos de influencers.
“A las organizaciones y al trabajo feminista nos exigen dos cosas: ser más creativas y ser más estratégicas”, indicó.
Para lograr sus objetivos, la organización ha desarrollado una estrategia central de trabajo: articularse con mujeres periodistas para posicionar los derechos de las mujeres en los medios de comunicación, a través de la sensibilización y capacitación con perspectiva de género.
“No es una moda, no es porque apenas está saliendo a la luz; ésta ha sido la misión de la organización a lo largo de muchas décadas. No es una cuestión improvisada, sino que es una visión histórica”, concluyó Ortiz.
