LO QUE FALTABA
12 de febrero - 2026

Por Edgardo Cabrera

El incendio que consumió 184 vehículos en un corralón ocupado por la Fiscalía General de Justicia del Estado para el depósito de unidades involucradas en una investigación delictiva, evidenció, de nuevo, la incompetencia de Protección Civil del Estado, y la forma cómo intenta lavarse las manos la autoridad.

Por medio de un comunicado de prensa la siempre desafortunada Fiscalía que encabeza Ernestina Carro dijo que ese depósito, ubicado en el municipio de Tzompantepec, era utilizado por la extinta Procuraduría General de Justicia para “para resguardar vehículos con más de 10 años de antigüedad…”, tratando de evadir responsabilidad, pero les recordamos, la de hoy es la misma del pasado pero más cara, incluso con la misma titular que está a las órdenes de la gobernadora.

Para extinguir el incendio intervinieron Bomberos, equipos de emergencia de Tzompantepec y Apizaco, de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, militares y guardias nacionales. Ya con el daño causado a los particulares dueños de vehículos, a manera de consuelo, en su mismo comunicado la fiscal Carro informó que permanecieron “intactos” aproximadamente 425 automóviles y motocicletas, ¡no pues qué alivio!

Y ya sabrá el remate de ese penoso boletín: “se inició una carpeta de investigación”. El asunto tendría que derivar en responsabilidad para el encargado del corralón, quiénes lo cuidan y, por supuesto, para la que está a la cabeza de la Fiscalía por negligencia.

El vocero estatal y ajonjolí de todos los moles aseguró que el gobierno estatal analiza cómo pagar a los dueños de las 184 unidades siniestradas, es decir, su torpeza la deberá subsanar el pueblo, porque el dinero no saldrá de los bolsillos de estos irresponsables.

A COLACIÓN

Aquel que sigue cobrando como titular de Protección Civil estatal, Juvencio Nieto, y su jefa, se mantienen omisos en presentar, pero sobre todo, poner en práctica el Atlas de Riesgo, ese que de forma mentirosa aseguraron a la titular federal de Protección Civil, Laura Velázquez, que ya existía. 

No se puede entender cómo supuestamente despliegan revisiones minuciosas para detectar riesgos en escuelas mañosamente seleccionadas, como la Emiliano Zapata de la capital, con tal de apropiarse del predio, pero solapan el riesgoso funcionamiento del corralón de la Fiscalía, que a todas luces es un peligro. Pese al siniestro, no fue clausurado ni objeto de multas.

Juvencio y compañía también solapan el uso de edificios sin terminar, como el que llaman la Ciudad del Entretenimiento y la Cultura, también a medias quieren echar a andar el complejo Administrativo ubicado en el distribuidor vial de la “Y” griega, ubicado en Yauhquemehcan, ya no hablemos de la tolerancia a los informes municipales y eventos multitudinarios de Cuéllar y su hija, pese a la contingencia sanitaria. Así los incongruentes.