29 de enero - 2026

La SMA reconoce que los sitios aún operan fuera de norma mientras se apuesta a un Polo de Economía Circular que tardará años en consolidarse
Por Stephany Rodríguez
Aunque al cierre del año pasado y tras la claura de los rellenos sanitarios de Panotla y Huamantla se aseguró que para marzo estaría un “Polo de Desarrollo” para el procesamiento de la basura, incluso se aseguró que ya había empresas que habían formalizado ante la federación su intención de invertir, este jueves el secretario de Medio Ambiente de Tlaxcala, Pedro Aquino Alvarado, reconoció que aún está en proceso de gestió y que tomará “varios años” concretarlo.
El titular de la SMA explicó que, pese a que el Polo aún se encuentra en fase de gestión ante el Gobierno Federal, la clausura de los rellenos sanitarios debe concretarse antes de que concluya la actual administración estatal, en cumplimiento de los artículos transitorios de la nueva Ley General de Economía Circular, recientemente publicada.
Agregó que Tlaxcala mantiene una generación de residuos de entre 0.87 y 1.14 kilogramos por habitante al día, una cifra que coloca al estado ante un reto estructural. Frente a este escenario, anunció la intención de instalar un Polo de Desarrollo de Economía Circular, sustentado en inversión privada y en la participación de empresas interesadas en reciclaje y aprovechamiento de residuos, aunque reconoció que su consolidación tomará varios años.
Y reiteró que los sitios de disposición final que aún operan en la entidad no cumplen con la normatividad ambiental vigente, situación que ha obligado al gobierno estatal a acelerar su clausura y a replantear el modelo de manejo de residuos bajo el esquema de economía circular.
Durante una presentación ante medios de comunicación, el funcionario informó que actualmente continúan en operación dos rellenos sanitarios Morelos y Calpulalpan mientras avanzan los trabajos de cierre técnico en otros puntos, como Huamantla, donde ya se ejecutan acciones de cobertura, control de gases y conformación del terreno. Admitió que estos procesos implican un compromiso de vigilancia y mantenimiento por al menos 20 años, debido a la emisión de gases y posibles deformaciones del suelo.
Asimismo, detalló que el modelo contempla la creación de estaciones de transferencia para reducir costos y traslados municipales; sin embargo, aclaró que su implementación dependerá de la voluntad de los ayuntamientos y de la coordinación con la iniciativa privada, lo que deja abierta la interrogante sobre la capacidad real del estado para garantizar una transición ordenada en
el corto plazo.
