Exrector de la Universidad Autónoma de Campeche responsabiliza a Layda Sansores de lo que pueda ocurrirle; asegura que le sembraron droga
23 de enero - 2026

Fuente: EL UNIVERSAL

El exrector de la Universidad Autónoma de Campeche (UACAM), José Alberto Flores Abud, responsabilizó al gobierno estatal encabezado por Layda Sansores de cualquier daño que pudiera sufrir él o algún integrante de su familia, luego de haber sido destituido de su cargo tras una acusación por portación de drogas, la cual aseguró fue fabricada.

A través de un video difundido a medios de comunicación, Flores Abud afirmó que su destitución careció de fundamento legal, institucional y jurídico, y denunció una intervención indebida del gobierno estatal en la vida interna de la universidad, lo que, dijo, vulneró la autonomía universitaria.

“Sin Estado de Derecho no hay estabilidad, sin legalidad no hay autoridad legítima y sin autonomía universitaria no hay universidad”, expresó el exrector, quien sostuvo que desde que asumió el cargo en 2022 existió una insistencia constante para incorporar a personas ajenas a la institución en puestos directivos.

De acuerdo con su testimonio, las presiones aumentaron hasta incluir exigencias para ceder parte del patrimonio universitario, específicamente el estadio universitario. Ante su negativa, afirmó que comenzaron actos de hostigamiento y agresión.

Relató que en una ocasión una camioneta desconocida intentó provocar un accidente contra el vehículo oficial de la UACAM en el que viajaban varios directores, con la aparente intención de volcarlo. Señaló que dicho incidente no quedó registrado oficialmente.

Asimismo, denunció que un funcionario del gobierno estatal citó al cuerpo directivo y académico de la universidad para amenazarlos a ellos y a sus familias. Indicó que la reunión se llevó a cabo en un bar, un espacio completamente ajeno a la institución educativa.

Flores Abud afirmó que, pese al acoso, procuró proteger la dignidad humana y laboral de sus colaboradores. No obstante, aseguró que el punto culminante de esta serie de presiones ocurrió el lunes 12 de enero, cuando fue detenido el vehículo oficial de la UACAM y, según sus palabras, se sembraron drogas en su interior.

Finalmente, reiteró que responsabiliza de cualquier agresión futura en su contra o contra su familia a la titular del Poder Ejecutivo estatal y solicitó la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para que, en atención a su sentido de justicia, se revisen las presuntas ilegalidades y se encauce el conflicto por la vía legal.