19 de enero - 2026

Trabajadores reconocen beneficios a la salud, aunque señalan limitaciones en sectores de atención continua.
Por Stephany Rodríguez
A un mes de la entrada en vigor de la llamada Ley Silla, autoridades laborales y organizaciones sindicales coinciden en que la mayoría de las empresas en Tlaxcala han iniciado su cumplimiento; no obstante, trabajadores de distintos giros advierten que su aplicación presenta desafíos, especialmente en actividades donde la atención al público es constante.
La Secretaría de Trabajo y Competitividad (STyC) mantiene operativos de inspección para verificar que los centros de trabajo otorguen a su personal espacios y tiempos de descanso, tal como lo establece la disposición vigente desde el 15 de diciembre de 2025. La norma contempla que trabajadores que desempeñan labores prolongadas de pie cuenten con pausas periódicas para sentarse, a fin de prevenir afectaciones a la salud.
De acuerdo con la dependencia, desde el segundo semestre de 2025 numerosas empresas comenzaron a adecuar sus instalaciones y reglamentos internos, principalmente en los sectores industrial, comercial y de servicios, tras contar con un periodo de hasta 180 días naturales para realizar los ajustes necesarios.
En el ámbito sindical, representantes de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) informaron que alrededor del 80 por ciento de las empresas con contrato colectivo ya cumplen con la Ley Silla, mientras que el resto se encuentra en proceso de reestructura. En los recorridos de verificación, se ha constatado que los trabajadores cuentan con al menos 15 minutos de descanso para sentarse durante su jornada.
No obstante, entre el personal persiste la preocupación de que estos recesos impacten en las metas de productividad, por lo que tanto empleadores como trabajadores han tenido que reorganizar sus tiempos y dinámicas laborales.
Testimonios desde el piso de trabajo
Para María, empleada de una tienda de ropa en una plaza comercial, la ley representa un avance importante, aunque su cumplimiento no siempre es visible. Con jornadas que superan las 10 horas de pie, explica que el flujo constante de clientes limita la posibilidad de tomar descansos, incluso breves. “Aunque la norma existe, en la práctica sentarse sigue viéndose mal en algunos lugares”, señala.
Una situación similar vive Luis, trabajador en una tienda de electrónicos, quien reconoce que la percepción social influye en la aplicación de la ley. “En atención al cliente, estar sentado se interpreta como desinterés, aunque sea un derecho”, comenta. Considera que cada empresa adapta la disposición según sus propias condiciones, sin que siempre se cumpla de forma integral.
En el sector de comida rápida, la implementación resulta aún más compleja. Andrea, quien labora en una isla de alimentos, explica que la atención continua dificulta que el personal pueda sentarse sin afectar el servicio. “Entendemos la importancia de la ley, pero también es cierto que no se puede descuidar al cliente; se necesita organización para que funcione”, expresa.
Otros trabajadores, como Daniel, supervisor en una tienda deportiva, indican que, ante la falta de adecuaciones formales, el descanso ha dependido de acuerdos internos entre el propio personal para cubrirse por turnos. Aunque estas medidas han ayudado a reducir el desgaste físico, reconocen que contar con espacios y tiempos establecidos sería un beneficio real para su salud.
Salud y prevención
Especialistas en salud laboral advierten que permanecer de pie durante periodos prolongados puede provocar problemas musculoesqueléticos, circulatorios y desgaste articular, además de aumentar el riesgo de complicaciones a largo plazo. Por ello, la Ley Silla busca incorporar pausas activas, descanso adecuado y mejores condiciones ergonómicas en los centros de trabajo.
Mientras continúan las inspecciones y ajustes, trabajadores y empleadores coinciden en que el reto no solo radica en cumplir la norma, sino en adaptarla a la realidad operativa de cada sector sin afectar la productividad ni el servicio, especialmente en actividades donde la atención al público es permanente.
