19 de enero - 2026

Por Edgardo Cabrera
Con la novedad que a más de dos meses de la clausura definitiva de los rellenos sanitarios de Huamantla y Panotla no hay ninguna solución al problema, por el contrario, pareciera que el gobierno de Lorena Cuéllar quiere “asfixiar” en basura a los ayuntamientos para que imploren por ayuda y terminen por doblar las manos para concesionar el servicio de confinamiento y procesamiento a las empresas que les ordene esta triste historia.
Como saben que no pueden quejarse, las alcaldesas y alcaldes guardan silencio, pero el impacto negativo lo comienzan ha reconocer para justificar ante los ciudadanos que gobiernan el atraso en los servicios de recolección, solo en el caso de los municipios aledaños a la capital, varios ya redujeron hasta en 50 por ciento su capacidad.
Están ante la disyuntiva: mantienen rutas, horarios, tonelaje de recolección y traslados a los dos únicos rellenos que operan (Atlangatepec y Nanacamilpa), o evitan que sus camiones compactadores revienten y se dispare el gasto de combustibles, llantas y servicios mecánicos.
En Tlaltelulco, su alcaldesa Rocío Meléndez, develó en el programa Mesa de Redacción que sus tres únicos camiones recolectores debieron reducir a la mitad su capacidad, no es posible seguir captando 60 toneladas diarias, por lo que pidió a la población, reciclar, compostar y evitar tirar prendas de vestir, por ejemplo, para no elevar el volumen.
En la capital, Alfonso Sánchez García admitió que el costo del traslado de residuos se incrementó notablemente, son al menos 100 toneladas diarias de basura que antes llevaban al municipio de al lado, Panotla, donde operaba el relleno, ahora deben viajar a Tetla.
Pero ahí no acaba, en Atlangatepec, basta pasar por la carretera para constatar como la basura ya se desborda del relleno ubicado a su lado, este año, se supone, ese lugar al igual que el de Nanacamilpa deberán ser clausurados, en tanto la triste historia ya hizo su primera fiesta del año, fue el viernes, un concierto, según por Reyes, organizado por el DIF estatal que encabeza la hija de la gobernadora, la pachanga fue en la inacabada Ciudad de la Cultura, el Entretenimiento y la Fantasía, ya saben, la prioridad es la imagen de la mamá y sus hijas, ¿cuánto costó?, no se sabe, ya sabe que lo público debe ser cada vez más opaco, esa es la consigna.
SE LOS DIJIMOS
Sin ninguna novedad y tal como se lo adelanté días atrás, las comparecencias de funcionarios y de la fiscal General de Justicia del Estado, Ernestina Carro, fueron desechadas por la mayoría oficialista en el Congreso local, la orden era clara: no exponer, evidenciar, ni mancillar a los loresecretarios del gabinetazo de cuarta.
Aunque hay dudas del desempeño y los resultados en algunas áreas de gobierno, por segundo año consecutivo acordaron que la glosa del informe, en este caso el cuarto, fuera de mero trámite en lo oscurito, saben bien que los datos contenidos en el balance anual son inexactos, mentirosos y sin sustento probatorio.
Con las calenturas adelantadas por la sucesión, la oposición, no solo a Morena, sino desde el propio movimiento de regeneración nacional contrario al grupo en el poder, tienen materia prima para explotar cuando llegue la madre de todas las elecciones… al tiempo.
