5 de enero - 2026

Síntomas como congestión nasal o estornudos no siempre indican una infección viral. En muchos casos, se trata de una alergia respiratoria que suele confundirse con la gripe.
Una alergia es la respuesta del sistema inmunitario a sustancias que normalmente no representan un peligro para el organismo, a diferencia de la gripe, que es ocasionada por un virus, explica Marisol Treviño Salinas, alergóloga e inmunóloga clínica.
De acuerdo con la especialista, una alergia respiratoria es una reacción exagerada del sistema inmunitario frente a sustancias normalmente inocuas, como polvo, polen o pelo de mascotas. Al inhalarse, estas sustancias provocan la liberación de histamina, una sustancia responsable de muchos de los síntomas característicos.
La histamina causa congestión nasal, estornudos frecuentes y comezón en ojos y nariz, sin que necesariamente exista fiebre o malestar general. En esencia, se trata de una hipersensibilidad a alérgenos ambientales que el organismo interpreta erróneamente como una amenaza.
En contraste, la gripe es una enfermedad infecciosa causada por el virus de la influenza. Se transmite de persona a persona y puede provocar fiebre, dolores musculares, malestar general y, en algunos casos, complicaciones respiratorias graves, especialmente en personas vulnerables.
De acuerdo con datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, los casos de influenza aumentaron 98.27 % entre 2019 y 2025, al pasar de 6,204 casos en el periodo 2019-2020 a 12,301 en 2024-2025.
¿Cómo distinguir una alergia de la gripe?
Distinguir entre alergia y gripe es fundamental, ya que el tratamiento y manejo son distintos. La fiebre y el malestar general son mucho más frecuentes en infecciones virales como la gripe. En cambio, en las alergias los síntomas suelen persistir mientras exista exposición al alérgeno y no provocan fiebre.
La especialista señala que también es posible presentar simultáneamente una alergia y una infección viral, lo que puede intensificar los síntomas y dificultar su identificación sin una valoración médica.
¿Por qué las alergias parecen peores en invierno?
Durante los meses fríos, las personas pasan más tiempo en interiores, lo que incrementa el contacto con alérgenos como ácaros del polvo, caspa de mascotas y moho. Esto puede hacer que las alergias se perciban como más severas.
Además, aunque el polen suele asociarse con primavera y verano, algunos árboles como el ciprés polinizan en invierno, principalmente de diciembre a marzo, y pueden afectar a personas sensibles.
El uso prolongado de calefacción también reseca el aire y las mucosas nasales, lo que irrita las vías respiratorias y facilita síntomas como congestión, tos o comezón.
¿Qué hacer si tienes alergia en invierno?
Para la temporada de frío, la especialista recomienda protegerse de los cambios bruscos de temperatura, cubrir nariz y boca al hacer ejercicio al aire libre con temperaturas bajas, vacunarse contra la influenza para evitar infecciones simultáneas, mantener a las mascotas limpias y fuera de la habitación en lo posible, evitar el humo del cigarro, no automedicarse, mantenerse bien hidratado y vigilar la evolución de los síntomas.
En cualquier caso, la valoración médica especializada sigue siendo la mejor herramienta para determinar si los síntomas corresponden a una alergia, una infección viral o la combinación de ambas, y así evitar tratamientos inadecuados.
