ALIADOS DEL PASADO
1 de enero - 2026

Por Edgardo Cabrera

Con cada día menos de poder, le restarán 607 a partir del 1 de enero, a Lorena Cuéllar se le empiezan a multiplicar los traidores, o cómo se dice coloquialmente, ya le muerden la mano a quienes les dio de comer.

Basta revisar lo que escriben ahora esas plumas que en el pasado reciente defendían a capa y espada a la gobernadora, bueno, con tal de acceder como proveedores a través de comercializadoras fachada, se prestaron a campañas de estiércol para atacar a quienes siempre hemos sido críticos de esta Triste Historia que gobierna.

Ladinos como los conocemos, bastó que les recortaran sus millonarios convenios para emprender esas mismas campañas de estiércol contra aquella que sostenía su rienda. En cuatro años y medio no la tocaron pese a las multimillonarias dudosas compras sin licitación de equipo de seguridad, incluidas las blindadas, las vallas y tanquetas contra las mujeres que protestan, las súper pantallas y la red de videovigilancia, o el intento de comprar un nuevo helicóptero, y la lista sigue de lo que callaron como momias.

A diferencia de anteriores sexenios donde han actuado igual, ahora debieron acelerar su estrategia para mudar de dueño.

Pero no solo ocurre con algunos panfleteros, dentro del gabinete la más servil de las funcionarias, sacada del priísmo más recalcitrante, navegó por los gobiernos de Ortiz, Mariano y Marco de donde brincó con Cuéllar al Bienestar y así al gobierno estatal donde finalmente encontró la mina de oro, regresó a su marido al gobierno, pese a un laudo millonario que se le pagó, acomodó a su hijo y otros parientes más.

Como titular de Comunicación fue removida por ineficiente pero buscó la conmiseración de la inquilina de Palacio de Gobierno, ya le conoce el modo, y logró que la acomodaran en el Sistema de Radio y Televisión públicos.

La historia, triste también, la sabemos: perdió el canal de televisión por meses, por poco le pasa lo mismo con la radio de amplitud modulada, y luego se vendió como la estratega del “rescate” de Altiplano, cuando desde un inicio recomendó su entrega a la Iniciativa Privada y presionó para no destinarle más fondos económicos. 

Ahora ya organizó un “acercamiento” entre medios que financió y plumas ladinas con los que traía tratos, para ponerlos al “servicio” de la senadora puntera en las encuestas de Morena.

Lo mismo ocurre con aquel que del sueño pasó a la pesadilla de querer ser gobernador, rencoroso como se le conoce, empezó también a mover su escuálida red de promotores y echa porras que financia con recursos del sector educativo para apoyar a Ana Lilia Rivera, bajo el agua, dice, pero en realidad quiere hacerse notar para que lo corran y así venderse como mártir.

Solo, entre ambos funcionarios, las observaciones por la mala aplicación de recursos públicos son millonarias, saben su pecado y por ello les urge un salvoducto.

La lista sigue y apunta hacia la legión extranjera…