16 de octubre - 2024

Por Camila Tornel
En Tlaxcala, se llevó a cabo la Segunda Asamblea Informativa de Morena.
Contó con la presencia de Luisa María Alcalde Luján, Dirigente Nacional del partido; Carolina Rangel, su Secretaria General y, por su puesto, Andrés Manuel López Beltrán, Secretario de Organización.
Lamentablemente, el protagonismo de una mujer que empieza a obsesionarse con la gubernatura del estado empañó esta actividad que quiso convertir en arranque de campaña.
Por supuesto, hablamos de la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, quien no deja de usar el nombre y la imagen de Andrés Manuel López Obrador para asumirse como su representante en Tlaxcala.
Para ello, se sigue colgando del senador José Antonio Álvarez Lima para también mostrarse como cercana a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Pero la realidad de las cosas es que por mucho madrugar no amanece más temprano, y la calpulalpense, aunque se presenta como fundadora e integrantes de la base morenista en Tlaxcala, ha perdido esa esencia.
Incluso entre su circulo más cercano es conocido que su paso por la Cámara Alta la cambió, pues la sensación de poder le hizo perder piso. La ropa cara y el trato prepotente la han alejado del pueblo que dice representar.
Basta con preguntar qué ha hecho por Tlaxcala. hay que fijarse bien para ver que toda su actividad está enfocada a promoverse, sin abanderar auténticas causas sociales.
Ojalá también se ponga a leer el decálogo para autoridades de Morena para que tenga claro que está fallando, y que no será con abrigos de lujo como pueda cubrir su nulo trabajo a favor de la gente de la entidad.
A colofón….
Y ya que hablamos de protagonismo y torpezas, qué tal jalón de orejas que el Instituto Electoral de Tlaxcala (ITE) ITE le dio al Órgano Superior de Fiscalización (OFS), por entrometerse mañosa y políticamente en temas electorales.
Recientemente, el ITE echó abajo el argumento del OFS que -sin facultades- determinó que Juan Salvador Santos Cedillo habría incurrido en un delito electoral al usar presuntamente recursos públicos con fines proselitistas durante la organización de un evento artístico en la Feria de Huamantla 2024.
El ITE, que sí es autoridad competente en materia electoral, no tardó en reaccionar ante el desacierto del órgano fiscalizador y dejó en claro que, por su parte, nunca recibió una queja formal relacionada con la Feria de Huamantla, lo que significa que no hubo proceso de investigación, ni sanción para Santos Cedillo.
En resumen, el espectáculo no lo dio Yahir ni la Feria, sino el OFS, que con gran entusiasmo quiso fiscalizar un evento donde nadie más vio campaña política. El caso ha quedado desinflado y el presidente municipal de Huamantla no tendrá que devolver ni un solo peso.
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