18 de julio - 2024

Por Mauricio Hernández Olaiz
Recuerda que por allá del mes de abril del 2021, 25 ciudadanos y ciudadanas, cuyo común denominador, decían, era un verdadero compromiso social, se constituyeron en lo que ellos mismos denominaron como el Observatorio Legislativo, con la finalidad de dar seguimiento a las actividades de cada uno de los diputados del Congreso del Estado de la legislatura que está por concluir.
Los observadores, argumentaron entonces, que su objetivo primordial era el de acercar más a la ciudadanía con el quehacer parlamentario, convencidos de que los tiempos exigían una mayor participación de la sociedad civil en los asuntos públicos.
Su tarea consistiría en seguir la actividad legislativa que desarrollarían los diputados y diputadas desde una óptica diferente a la difusión institucional porque, decían, muchos solo llegan a calentar la curul, o en el peor de los casos porque no realizan ningún trabajo legislativo propio.
En otras palabras, se comprometieron a darle una marca personal a cada legislador y legisladora, para conocer su aportación, rendimiento, compromiso, asistencias y trabajo legislativo. Durante su conformación, a cada uno de estos 25 ciudadanos y ciudadanas se le asignó a un diputado en específico luego de un sorteo para posteriormente presentarle a la sociedad un reporte del trabajo de cada uno de ellos.
Se comprometieron además a que cada 15 días efectuarían reuniones para verificar el formato de la información y de manera mensual rendirían un informe público a la ciudadanía, en torno al seguimiento de las actividades de las y los diputados.
También dijeron que elaborarían y presentarían iniciativas ciudadanas.
Esto jamás sucedió…Nunca hubo un solo reporte de ninguno de los integrantes de este Observatorio Legislativo.
A solo unos días del término de la actual legislatura creo que todos sabemos de cómo solo fueron una vulgar ventanilla de trámites del ejecutivo y su desempeño fue, por decir lo menos, por completo sumiso y con poco o nulo aporte legislativo en favor de la sociedad.
De todo lo anterior el llamado Observatorio jamás dio cuenta, resumen o comentario alguno, así como nació solo para la foto, desapareció sin rastro o evidencia de algo de lo ofrecido.
Varios de los integrantes de ese Observatorio solo fueron de nuevo vistos en las pasadas campañas, ya sea como candidatos o como parte de alguno de los equipos de campaña, uno incluso pertenece a la elite del actual gobierno del estado, o por lo menos así lo presume.
La gran pregunta en este momento es ¿Qué pudo haber sido diferente en las pasadas elecciones si la sociedad hubiera tenido un detallado informe del trabajo de cada uno de los actuales diputados?
Esta pregunta no tendrá respuesta, pues él hubiera no existe, como nunca existió el trabajo del Observatorio Legislativo.
No podemos dejar de lado que varios diputados y diputadas lograron la reelección a sus curules para la nueva legislatura, todos ellos con un trabajo, por decir lo menos, por debajo de los estándares que, supuestamente, demandaba el observatorio el día de su creación.
Sin duda la idea es buena, y creo hoy más que nunca vital, pues la ignorancia de la sociedad de las actuaciones de sus legisladores es por demás evidente.
Sin embargo, otra gran pregunta sería el saber ¿quién o quienes en verdad se comprometerían con un ejercicio semejante?
Luego del resultado anterior, parece que solo la prensa y de manera parcial, será quien siga dando constancia del bajo rendimiento de las y los legisladores, pues en verdad poco o nada se espera de la nueva alineación de diputados y diputadas que entrarán en funciones el último día del mes de agosto del presente año.
Con una mayoría morenista, muchos de ellos de regreso por la vía reeleccionista, hoy tan criticada por el presidente y la electa de regeneración nacional, con el resto de aliados cuatroteístas y una muy débil y cuestionada oposición, no se espera un congreso comprometido más allá de las instrucciones y necesidades personales de la jefa de palacio.
Y dudo que haya sorpresas.
Por lo pronto la actual legislatura se prepara para cumplir con su última relevante instrucción emanada desde la plaza de la constitución número 3, la designación de Ernestina Carro Roldán como la nueva Fiscal general del estado. Así lo mandata la señora y así lo obedecerá el H congreso. Aunque de honorable hoy no tiene nada, y tardará un buen rato en recuperarlo.
@olaizmau
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