SIMULADORES
8 de julio - 2024

Por Edgardo Cabrera

La aparición de Ernestina Carro en la Mesa Estatal para la Construcción de la Paz la semana pasada, evidenciada por ellos mismos, puso al descubierto la simulación de la renuncia que presentó el domingo 30 de junio al cargo de procuradora General de Justicia del Estado.

Lo dijimos desde que hizo pública la carta en la que se llenó de autoelogios y de loas para la gobernadora Cuéllar, su separación es parte del tinglado montado para imponerla como titular de la recién creada “Fiscalía General de Justicia del Estado” que comenzará a operar el 1 de agosto.

Nunca hubo la intención de dotarle de autonomía a la nueva instancia, como lo presumió el cuñado de la mandamás al servir de instrumento para presentar la iniciativa de reforma constitucional que se aprobó sin moverle ni una coma, fast track y con una serie de yerros. Los dolores de cabeza crecerán en cuanto entre en operaciones e impongan a Ernestina Carro.

Pasarán por alto las recomendaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos derivadas de actos de tortura, abuso de poder y asesinato de un detenido, las cuales no fueron atendidas. 

También ignorarán la presunta usurpación de profesión en la que incurrió, dado que se acredita y firma documentos oficiales ostentándose como “maestra”, sin embargo, tras realizar una consulta pública al registro de profesiones, hasta la semana pasada no contaba con tal grado académico, ello, por cierto, es sancionado por el artículo 379 del Código Penal de Tlaxcala.

Ahora, en la más reciente, pasarán por alto la simulación de su renuncia al cargo y su participación en una mesa de trabajo en materia de seguridad, evidentemente detentando su posición como jefa de la procuraduría, por qué no enviaron a la subprocuradora. En esa reunión donde se analizan temas oficiales, solamente deberían participar funcionarios del ramo, y tan saben su error, que el propio gobierno estatal boletinó y mandó las fotografías de esa reunión donde aparece la imagen de la supuesta ex procuradora, y después la borraron, tratando de eliminar rastros. 

Será entre yerros, simulaciones, incumplimiento de requisitos y violaciones a la ley, como nacerá la nueva fiscalía, condenada a morir en el corto plazo ante la reforma al sistema judicial ordenada por López Obrador, ya veremos.

RENUNCIA 

En eso del gobierno opaco y simulador, resulta que a finales de junio Antonio Martínez Velázquez presentó su renuncia al cargo de secretario de Cultura de Tlaxcala, se va a integrar al gabinete de la presidenta electa Claudia Sheinbaum, en un puesto dentro de la Agencia de Transformación Digital que creará su gobierno, sin embargo, la Triste Historia no ha informado nada.

Si bien fue formalizado su deseo, y hasta donde se sabe inició el proceso de entrega de la dependencia, lo mantienen en la estructura del gobierno estatal, en lugar de colocar a quien será su relevo.

Es como en Protección Civil estatal, y tras la orden de un juez de suspender del cargo a Juvencio Nieto, la Triste Historia también ha guardado silencio, por cierto, ante la omisión de la orden; ahora sí, ya no escuchamos a este personaje salir a decir que era falsa la información, lo que sí, nos enteramos que insiste que todo es rumor, aunque el acuerdo del juicio de amparo en su contra es público.