Juan Orlando Hernández es sentenciado a 45 años de prisión por narcotráfico
26 de junio - 2024

El expresidente de Honduras ha estado encarcelado en Brooklyn desde su extradición a Estados Unidos en abril de 2022.

Fuente: EXCÉLSIOR

El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández fue sentenciado el miércoles por un juez estadounidense a 45 años de prisión por su condena por delitos de drogas y armas de fuego. En marzo, un jurado de Manhattan declaró a Hernández, de 55 años, culpable de aceptar millones de dólares en sobornos para proteger envíos de cocaína con destino a Estados Unidos pertenecientes a traficantes que una vez proclamó públicamente combatir.

El juez de distrito estadunidense Kevin Castel dictó la sentencia en una audiencia en el tribunal federal de Manhattan. Juan Orlando Hernández había enfrentado una sentencia mínima obligatoria de 40 años de prisión. Los fiscales federales habían pedido una sentencia de cadena perpetua, argumentando que enviaría un mensaje a otros traficantes y sus cómplices en el gobierno.

«Sin políticos corruptos como el acusado, el tipo de tráfico de drogas internacional a gran escala del que trata este caso, y la violencia desenfrenada relacionada con las drogas que le sigue, es difícil, si no imposible», escribieron los fiscales el lunes.

Así fue la sentencia a Juan Orlando Hernández

Hernández dirigió a Honduras, aliado de Estados Unidos en Centroamérica, de 2014 a 2022. Su abogado, Renato Stabile, había pedido una sentencia de no más de 40 años, calificándola en realidad de cadena perpetua, y dijo que Hernández seguiría luchando contra su condena.

«El señor Hernández hizo más para combatir el narcotráfico en Honduras que cualquier presidente hondureño antes o después», escribió Stabile.

Hernández había encarcelado en Brooklyn desde su extradición en abril de 2022 desde Tegucigalpa. En una presentación judicial el martes por la noche, Stabile pidió a Castel que permitiera a Hernández permanecer en el Centro de Detención Metropolitano mientras apelaba.

Durante un juicio de dos semanas, los fiscales dijeron que Hernández utilizó dinero del narcotráfico para sobornar a funcionarios y manipular los resultados de las elecciones presidenciales de Honduras de 2013 y 2017. Varios traficantes convictos testificaron que sobornaron a Hernández.

Al testificar en su propia defensa, Hernández negó haber aceptado sobornos de los cárteles de la droga. Mientras tanto, sus abogados acusaron a los traficantes condenados de querer vengarse de las políticas antidrogas de Hernández. En mayo, Castel rechazó la solicitud de Hernández de un nuevo juicio.

Hernández había argumentado que un agente antidrogas de Estados Unidos testificó erróneamente que el tráfico de cocaína había aumentado, no disminuido, durante su presidencia.

Pero el juez calificó esa cuestión como «irrelevante» para determinar si Hernández conspiró con los traficantes. El hermano menor de Hernández, Tony Hernández, fue sentenciado a cadena perpetua en marzo de 2021 luego de su condena por cargos de drogas.

¿Cuál fue la relación entre Juan Orlando Hernández y ‘El Chapo’ Guzmán?

El pasado 8 de marzo, un jurado popular lo declaró culpable de tres cargos de tráfico de drogas y de armas. Según la fiscalía, entre 2004 y 2022 —desde sus cargos de diputado, presidente del Congreso y luego presidente de la República—, Hernández participó y protegió a una red que envió más de 500 toneladas de cocaína a Estados Unidos.

A cambio, habría recibido millones de dólares de los cárteles de la droga, entre ellos de Joaquín ‘Chapo’ Guzmán, entonces líder del Cártel de Sinaloa, quien está condenado a cadena perpetua en Estados Unidos. Desde 2014, medio centenar de hondureños acusados de narcotráfico han sido extraditados o se entregaron voluntariamente a la justicia de Estados Unidos.

Fue extraditado solo tres meses después de entregar la presidencia a su sucesora, la izquierdista Xiomara Castro. Él habría sido el autor de la famosa frase: «Le vamos a meter la droga a los gringos en sus narices y no se van a dar ni cuenta», según un testigo en un juicio.

«Soy inocente, no culpable» clamaba por su parte Hernández en otro documento de 159 páginas enviado al juez Castel la semana pasada en el que desgrana las leyes que promovió y su colaboración con el gobierno estadunidense para acabar con el crimen organizado y la violencia de las pandillas que se cobraron la vida de casi 88 mil personas, convirtiendo a Honduras en uno de los países más peligrosos del mundo.

«Me acusaron y condenaron injusta e incorrectamente», asegura el hombre que desde 2014 a 2022, durante dos mandatos consecutivos, dirigió los destinos de Honduras.

La investigación y el juicio contra él está «lleno de errores e injusticias», lamentó. «La fiscalía y los agentes no actuaron con la diligencia debida en la investigación para conocer toda la verdad».

En la misiva acusa tanto a las autoridades que le precedieron como a los agentes del departamento de lucha contra la droga estadounidense, DEA, de «no hacer lo que debían haber hecho» para enfrentar la violencia del crimen organizado. También reordó que su gobierno «colaboró y coordinó» la lucha contra el narcotráfico con «diferentes instituciones y agencias del gobierno estadounidense» y fue recibido en la Casa Blanca por los presidentes de turno.

Fiel colaborador del gobierno del republicano Donald Trump (2017-2021) llegó a jactarse de los elogios de Washington por la labor de su gobierno en la lucha contra el narcotráfico. Pero la fiscalía neoyorquina lo acusó de crear un «narco-estado» y de convertir a Honduras en una «superautopista» por la que pasaba buena parte de la droga procedente de Colombia.