¿A QUÉ LE TEME?
2 de febrero - 2023

Por Edgardo Cabrera

Camioneta blindada (como esas que criticaba López Obrador), dos patrullas, dos motocicletas y un comando de elementos provistos de armas largas son utilizados para proteger solamente al recién llegado secretario de Seguridad Ciudadana, Ramón Celaya Gamboa.

La protección que trae el ex vice fiscal de Guerrero no la tiene ningún simple mortal tlaxcalteca, es más, ni su jefa.

La parafernalia genera más miedo que certeza a los ciudadanos, ¿a qué le teme Celaya en el dicen es el segundo estado más seguro del país? 

Pero su “blindaje” es también contra aquellos que lo rodean, empezando por la tropa que está a su cargo quienes tienen que pasar al menos cuatro filtros para poder acercarse a la oficina del divo mexiquense, las dos últimas puertas están custodiadas por policías tipo Rambo. Ahora cómo le pedirán un permiso para faltar ante una emergencia, porque de acuerdo con sus órdenes, todos esos permisos solamente él los concede.

ROCKSTAR

A Celaya, a quien su jefa de prensa le saca fotos a cada paso, como si fuera Rockstar, trata de desviar la atención de los verdaderos problemas de Tlaxcala en materia de seguridad, empezando por frenar la incontenible ola de robos en escuelas, la última, la secundaria Técnica número 1, ubicada muy cerca de la secretaría, hecho que sigue impune.

Ahora se le ocurrió organizar un “Taller de Periodistas”, cuando a la fecha no ha sido capaz de capacitar a los mandos que colocó, tras remover a policías de carrera. Entre los nuevos “jefazos” se encuentra el delegado de Tlaxcala, Enrique Tenorio Corichi, nada menos pariente del alcalde capitalino, quien ni las claves de comunicación conoce.

¿Y EL CAPO?

Pero ahí no acaba el asunto, la semana pasada durante una conferencia de prensa a la que convocó para, según él, presumir resultados en su corta estancia en la secretaría, presentó la detención de un supuesto gran capo delincuencial que tenía azorado a los capitalinos, específicamente en Ocotlán, lo llamó el líder de la banda de “Los Neris”, lo quiso vender como si hubiese agarrado al “Mencho”.

Lo que no dijo y ocultó, es que ese detenido fue policía estatal hasta el año pasado, y tampoco informó que dos días después de la publicitada detención, salió libre porque el señor secretario no hizo bien su trabajo para reunir los elementos que comprobarán las imputaciones: narcomenudeo, robo a casa-habitación, así como de vehículos y motocicletas.

Aún peor, tras recuperar su libertad, en cuestión de minutos fue de nueva cuenta detenido por policías estatales, pero ahora en lugar de remitirlo a la Procuraduría General de Justicia del Estado, lo canalizó a la Fiscalía General de la República, porque supuestamente le encontraron una arma corta abastecida de tres balas.

El “capo”, como lo exhibió Celaya, ya declaró ante el Ministerio Público Federal que le sembraron arma y droga, no solo eso, la defensa podría alegar excesos y abusos de los elementos de la Triste Historia. De comprobarse ello, estaríamos ante un nuevo caso de fabricación de delitos y delincuentes.