15 de agosto - 2022

Por Edgardo Cabrera
Patético y condenable resulta que a casi un año de gobierno de administración la Triste Historia solape el pésimo trabajo de la Secretaría de Gobierno, cuyo titular fue incapaz de atender y darle solución al conflicto poselectoral que se tornó en social en el municipio de Xicohtzinco y que ha cobrado la vida de al menos dos habitantes.
Por esa falta de resultados se entiende el anuncio de Lorena Cuéllar de no rendir su informe de manera pública el 31 de agosto, sino hasta diciembre: ¿qué puede presumir en gobernabilidad?
Es el gran fracaso, casi mil millones de pesos presupuestados fueron tirados a la basura por el ex dirigente estatal del PAN Sergio González. Hablamos de 974 millones de pesos, un incremento de 668% respecto del gobierno anterior, y de ello 815.3 millones de pesos, fueron a parar a sueldos y salarios.
Con todo y la gigantesca bolsa (de lo que se detalla que poco más de 680 millones de pesos van a tareas de seguridad) los resultados están a la vista: cada semana proliferan desde protestas, represión y abuso policial, hasta feminicidios, cuerpos descuartizados, linchamientos y una larga lista de conflictos municipales, sindicales, comunales, en el transporte, con las mujeres, con jóvenes, así como por límites territoriales, por citar algunos.
En manos de quién está evitar que se desborde la ingobernabilidad, desgraciadamente de un personaje más ocupado en la promoción de su imagen en busca de proyectos personales, así como por partir y repartir el pastel.
PINGÜINO COME GANSITOS
En el rubro de las peores tristes historias aparece la educación, en ese sector lo único que ha prevalecido son las ansias protagónicas del secretario cuya supuesta “lucha social” desde la izquierda fue para llegar a convertirse en funcionario que paga con erario su gusto por la comida chatarra, así revelado por un documento oficial que hizo público Gentetlx.
De esas “trivialidades” que le causan risa al funcionario (con todo y que es un claro acto de corrupción), hay cosas aún peores, como la serie de manifestaciones y protestas que sacaron a relucir anomalías consentidas y solapadas por Homero Meneses. Una grabación difundida por él mismo, con su voz, lo evidenció como cómplice de corruptelas.
No solo eso, la entrega de contratos leoninos de los cuales obtuvimos copias, demostró el falso discurso de quien se asumía “diferente” y “honesto”, el asunto no acaba ahí, de esos favoritismos se produjo una tragedia, no olvidemos la volcadura de un camión con trabajadores que cobró la vida de uno, la unidad rentada era de la familia de un funcionario, y ese hecho sigue impune.
¿Y ESO QUÉ?
El viernes estuvo en Tlaxcala el embajador de Estados Unidos en México, se reunió con Lorena Cuéllar y todo quedó en la acostumbrada zalamería y la sobada de lomo aderezada con la sonrisa Colgate.
En los hechos no hubo nada solo bla, bla, bla. Recordemos que, por primera vez, los gringos incluyeron a la entidad en la lista negra de entidades peligrosas, de eso no hablaron, estaban más ocupados en la comida y la bebida para que saliera “bonita” la foto.


