CIEN
7 de diciembre - 2021

Por Edgardo Cabrera

“Incansable”, es como califican a la gobernadora Lorena Cuéllar quienes la conocen. Las exigencias a sus subordinados son a diario, pocos le aguantan el paso, y eso quedará demostrado en el informe de los primeros cien días de su gobierno.

Ante las demandas de trabajo, que incluyen reuniones semanales con el gabinete para presentar balances en sus dependencias, solamente hay de dos: no dormir y ponerse a chambear; o dormirse en sus laurales, grillar a los compañeros y aplicar el método de la zalamería y el “sí señora”.

El lunes de la próxima semana será ese balance, del cuyo alguno mediocres dicen “que no se puede medir nada o informar”, ¡anodinos!, sin duda.

En la Nueva Historia hay quienes tienen mucha substancia, otros nada, sus resultados son tan pobres que incluso han sido ridiculizados y regañados en esas sesiones semanales con la gobernadora por presentarle informes de “¡2 minutos!”. 

LAPIDARIO

Lo anterior viene a cuento porque ya sabemos las razones por las que la secretaria de Políticas Públicas y Participación Ciudadana, Gimena Lara Pérez, fue apabullada semanas atrás. Desde las entrañas del poder y para cuestionar el dispendio, surgieron “documentos”, bueno, UNA factura de un hotel por 12 mil pesos por dos semanas de hospedaje, lo que pagan algunos por un solo día.  

La razón de la campaña fueron las exigencias de información para integrar, precisamente, ese documento de los 100 días, y como no les gusta trabajar, por el contrario, llevan récord de exhibir a la gobernadora, lo más cómodo fue montar una campaña mediática para “aplacarla”.

Ahora, esos mismos que la condenaron en los tribunales mediáticos, deben recular, sacaron los pompones para presumir que pronto la jefa dará su informe, en el zócalo, como el presidente López Obrador. Para mostrar que sí trabajan, y seguir con los negocios, propusieron otro de esos costosos videítos, y atascar la plaza pública con gente para justificar otra “rentita” de luz y sonido.

En los hechos el balance será lapidario, en comunicación están reprobados, los escándalos mediáticos han superado las acciones positivas, se ha conocido Tlaxcala a nivel nacional más por el secretario de Seguridad prófugo que por la villa navideña.

Positivo serán políticas públicas que impactaron desde la llegada Lorena, particularmente en Salud donde el Covid-19 dio tregua a los tlaxcaltecas, las muertes han llegado a cero, los contagios rondan en promedio un dígito diario. El oxígeno y pruebas gratuitas, dieron tranquilidad al sector más desprotegido que no tenía ni para la renta de un tanque y la reactivación económica por el semáforo verde alivió a las familias.

En lo negativo la gobernabilidad, a los conflictos se les continúa echando gasolina para apagar el fuego, y los acuerdos alcanzados en algunos de ellos como el de Xicohtzinco son temporales y producto de pactos entre partidos desde el Congreso.

Y la lista sigue, incluye renuncias y despidos de los funcionarios del cambio, licitaciones harto sospechosas y opacas, incumplimiento a la transparencia, torpezas operativas en el sismo de septiembre, en fin, por ello es que quien diga que es muy poco para dar una calificación trata de tapar y justificar sus torpezas. Piensan que la zalamería seguirá matando la improductividad, ya veremos.