AGRESIONES
29 de noviembre - 2021

Por Edgardo Cabrera

La contienda por la dirigencia estatal albiazul enfrenta claroscuros, mientras para la clase política del estado no cobra mayor importancia, es más, parece no interesar, entre los militantes las pasiones se desbordaron, los insultos, amenazas y hasta las agresiones son el pan de cada día rumbo a su elección del 19 de diciembre.

La semana pasada llamó la atención el pleito entre un simpatizante de la fórmula que encabeza Miriam Martínez y otro de su adversaria, Minerva Hernández.

Todo ocurrió cuando el compañero de fórmula de Miriam, Charly Quiroz, publicó en su muro de Facebook una crítica a la senadora con licencia, ello desató una conversación airada entre un perfil denominado Eli Rugerio Mendoza y otro con el nombre, Ricardo Sánchez, aparentemente el ex esposo de Adriana Dávila Fernández.

En una parte de la acalorada discusión Ricardo le advierte a Eli: “…mantente la boca calladita. No te vayas a arrepentir. Recuerda q tienes familia. Nos veremos pronto…”, lo que fue interpretado como una amenaza. La conversación completa se publicó aquí.   

Ojo, no perdamos de vista que se trata de personas que se supone coinciden en una misma ideología partidista, son compañeros de causa y de partido, entre quienes tendría que prevalecer el respeto y solidaridad, en los hechos las diferencias personales y familiares las escalaron a la exhibición pública, a un verdadero pleito de vecindad, en nadie cupo la prudencia, empezando por el propietario del perfil donde se desató todo, sí, el candidato a secretario general no llamó al orden ni a su simpatizante, ni concilió con su adversario.

¿Ese es el PAN que quieren dirigir?, qué pena.

Esos acalorados debates deberían trasladarlos a los lavaderos, pero no se esperaría de un partido que se presume de sangre azul, los mismos que han exhibido y cuestionados las prácticas internas de otras fuerzas, como Morena y el PRD que han llevado al terreno de los golpes sus pugnas, o el PRI con sus imposiciones. El PAN no es distinto.

AMENAZA

Poco parece interesar al gobierno de México la alerta por la cuarta oleada de contagios por Covid-19, y menos la advertencia de la Organización Mundial de la Salud por la presencia de una nueva variante del Coronavirus SARS-CoV-2 denominado Omicron e identificada por científicos de Sudáfrica.

Mientras en Europa cierran fronteras y en Estados Unidos ya existe una alerta por su llegada, aquí no se ha tomado ninguna previsión adicional, por el contrario, se sigue jugando con un semáforo epidemiológico que ya nadie toma en serio.

Tlaxcala, por cierto, junto con otras 26 entidades permanecerán 14 días más en semáforo verde, solamente Coahuila, Chihuahua, Sonora, Baja California Sur y Baja California modificaron a amarillo, en los hechos, significa seguir como hasta ahora, relajados en cuanto a la prevención.

Lo que vemos es lo mismo que ha ocurrido con cada advertencia, hace dos años se escuchaba lejano Wuhan, China, bastaron pocos meses para tener la pandemia en México y de forma acelerada llegando a cada estado del país.

Hace un año, por el hartazgo de estar confinados, sin miedo se salió a cumplir el maratón festivo Guadalupe-Reyes, como consecuencia, en enero los muertos se contaron por decenas cada día en Tlaxcala y los contagios por cientos a diario.

Hoy no hay mayor intención de prevenir, por el contrario, el cartel de actividades navideñas está listo para recibir con los brazos abiertos a los que deseen contagiarse.