SILENCIO CÓMPLICE
26 de octubre - 2021

Por Edgardo Cabrera

La presidenta de la Comisión Estatal de Derechos HumanosJackeline Ordóñez manda muy mala señal, o, mejor dicho, envió un claro mensaje: lo suyo es la protección al gobierno estatal.

Resulta que desde mediados de la semana pasada circuló en medios locales y nacionales, además de que se hizo viral en las redes sociales, un video donde queda en evidencia el abuso de los jefes policíacos a una treintena de sus subordinados a quienes rociaron gas lacrimógeno “como parte de su capacitación”. 

En una más de sus desafortunadas declaraciones, el secretario de Gobierno Sergio González minimizó el abuso pues dijo que así son los métodos y que personal de asistencia médica se encontraba en el lugar. 

En los hechos y en la evidencia audiovisual, se aprecia como un policía estatal pierde el conocimiento cuando fue rociado con el gas y se escucha que los superiores les piden a los oficiales que no se muevan de su lugar, “¡aguante, aguanten!”, les exigen.

Pero mientras a nivel nacional y en redes se multiplicaron las muestras de indignación por el claro atentado a los derechos humanos de los uniformados, aquí en Tlaxcala, la señora Jackeline Ordóñez Brasdefer no se inmuta, ningún pronunciamiento oficial y público se ha realizado.

Su silencio es cómplice, al igual que el de los miembros del Consejo Consultivo.

Eso sí, para ver la paja en las administraciones anteriores si están buenos, prestos y expeditos han emitido recomendaciones, incluso aplaudimos la reactivación del trabajo y la defensa del organismo tras más de cuatro años perdidos. 

En los hechos y con este grave incidente, parece que la CEDH de ahora no es tan distinta a la del pasado. ¡Lástima! 

EXPEDIENTILLO

Luego de la videocolumna difundida ayer, nos llegó nueva información con relación al papel de la CEDH respecto a lo que llaman “capacitación” a base de gas lacrimógeno.

Si bien no hay defensa al silencio de la titular del organismo, confirmamos que se inició un expedientillo por medio de la Primera Visitaduría, un día después de ocurridos los hechos. Hablamos que indagan la presunta comisión de violaciones a los derechos humanos.

Ojalá y no se quede todo en simple llamarada de petate, que se indague a fondo y, de tener los elementos, porque los hay, se emita la recomendación correspondiente y se haga pública, porque por lo pronto pareciera que no se trata de “hacer ruido”, ni de alzar la voz, probablemente, para que no se enojen.   

INSEGURIDAD

PRD, PRI y PAC están de acuerdo en citar a comparecer al secretario de Seguridad Ciudadana, Alfredo Álvarez Valenzuela, ya veremos si el bloque mayoritario de Morena-PT-Nueva Alianza-Verde y PEST lo consienten.

A casi dos meses de labores hay mucho qué preguntarle al funcionario, empezando por sus métodos de “capacitación” a base de gas lacrimógeno, quizá hasta a cubetazos de agua fría en la madrugada (como en Zacatelco), o tehuacanazos.

Pero lo realmente interesante será conocer la estrategia para combatir la inseguridad -si es que ya la tienen-, pero también que aclare el funcionario sus antecedentes, uno de ellos, su pasado como implicado en un caso de tortura a su paso como director de la policía en Acapulco, Guerrero en 2014, lo que lo llevó a prisión; o del señalamiento como responsable del Operativo Guerrero Seguro, realizado el 12 de diciembre de 2011, donde el desalojo de normalistas de Ayotzinapa terminó en un enfrentamiento y estudiantes muertos.