Fraude constitucional
27 de abril - 2021

Por Fernando Tamayo

Todos recordamos hace un par de años cuando el actual Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador se encontraba en la oposición la frase célebre de Al diablo las Instituciones, aquella vez, se pensó que solo se trataba de un exabrupto por parte del tabasqueño quien se sentía timado y lacerado por quienes en ese momento mantenían las riendas del poder público en México.

Hoy que tiene la dicha, gracias al sistema democrático y al INE, órgano garante de las elecciones, de detentar el poder, la frase épica del luchador social convertido en mandatario ha cobrado mayor relevancia.

Y es que para nadie es extraño que Andrés Manuel pretenda gobernar con razón absoluta en todos los órdenes, no solo en los rubros que la ley le faculta sino en todo aquello que tenga que ver con la vida pública del país.

Si ya los atacas y correcciones tanto al INE como a la Auditoría Superior de la Federación eran evidentes, lo ocurrido con el intento de prorrogar el mandato del Ministro de la Suprema Corte Arturo Zaldívar a través del Senado es un asalto a la Constitución y la destrucción de todo contrapeso del Sistema Político Nacional.

El pretender extender el periodo de 4 años -como marca la constitución- a 6 años de Zaldívar al frente de la Suprema Corte es sin duda una acción temeraria por donde se quiera ver.

No solo se trata de un asalto al Estado de Derecho sino una antesala para que el Ejecutivo retome el control total de todo ente público. Con las declaraciones del Presidente, con la sumisión del Senado y con el silencio de Zaldívar no solo se defrauda la constitución sino se pone en riesgo la estabilidad y solidez de la democracia mexicana.

Con este accionar por parte de los tres poderes del Estado, quien en su sano juicio confiaría en el Estado de Derecho Mexicano, quien será el contrapeso de un Ejecutivo que pretende retomar la facultades meta constitucionales propias del Presidencialismo mexicano, quien podrá evitar que si hoy se prolongue de manera inconstitucional la Presidencia de la Corte, se extienda de la misma manera la duración del Congreso de la Unión o incluso la del Ejecutivo.

El Ministro Presidente debe tener en claro que su accionar resulta trascendental para el futuro político nacional, y que lo realizado por el Senado es un segundo fraude constitucional, término que por cierto el mismo acuñó cuando se pretendió prolongar el mandato del Gobernador de Baja California en la llamada Ley Bonilla. Esperemos que pronto el ministro Zaldívar restaure la constitucionalidad y legalidad en la Suprema Corte, de lo contrario los resultados subsecuentes podrían ser lamentables para México. Al tiempo.

Desde la barrera

Pese a que algunos candidatos manifestaron que no realizarían actos masivos de campaña con la finalidad de evitar contagios de Covid-19 la tentación terminó por dar al traste en sus declaraciones. Los partidos políticos y sus abanderados no conocen otra manera de hacer política sino es a través de mítines y aglomeraciones para mostrar músculo. La salud de la población puede esperar cuando se trata de obtener el poder.

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