ESTE ARROZ…
3 de diciembre - 2020

Un día después de anunciarse la coalición, el gobernador Marco Mena mandó una señal más, estuvo en Tizatlán con la presidenta

Por Edgardo Cabrera

Bueno y certero fue el golpe que dieron los partidos opositores a Morena, el martes al presentar su Coalición “Unidos por Tlaxcala” pusieron nerviosos a los de enfrente, esa es la realidad.

PAN, PRI, PRD, PAC y PS plancharon desde hace semanas la alianza, la venían trabajando poco a poco, cierto, en momentos estuvieron por romper los acuerdos, pero al final admitieron que el proyecto de gobierno tendría que ser más allá de una persona o partido político, bajo ese compromiso, se supone, quienes no sean favorecidos con candidaturas se sumarán. Ya veremos…

Por la gubernatura, la panista Minerva Hernández Ramos se apresuró a emitir un mensaje en redes sociales, celebró el acuerdo y afirmó que existe voluntad para dejar de lado sus intereses personales a efecto de apuntalar a quien vaya en la competencia por la gubernatura.

Hablamos, por tanto, que la aspirante empeñó su palabra para aceptar la decisión en caso de que no sea la nominada y sumarse. Días atrás Adriana Dávila, otra de las candidateables panistas, se retiró de la aspiración y se comprometió a apoyar a la coalición con quien resulte candidato o candidata.

También el martes, el líder estatal del PAN, José Gilberto Temoltzin dio por descontado a Juan Carlos Sánchez, y enfiló solamente a Minerva.

En tanto que, del lado del PRI, el martes mismo al finalizar la conferencia de prensa, algunos actores políticos dijeron off the record que ya tienen candidata y que es la alcaldesa capitalina, Anabell Ávalos, algo que tendrá que confirmarse y anunciarse oficialmente en los próximos días.

A colación, el miércoles, un día después de anunciarse la coalición, el gobernador Marco Mena mandó una señal más, estuvo en Tizatlán con la presidenta durante la colocación de la primera piedra del “Santuario de la Misericordia” dedicado a los Niños Mártires de Tlaxcala y, antes, durante y después del acto, el trato entre ambos fue de gran cordialidad y fraternidad.

Se sabe que el otro aspirante, Noé Rodríguez, ya habría sido informado de la determinación y conminado a frenar el ruido que días atrás empezó a generar en un acto de condicionamiento de sus aspiraciones. Mientras que Florentino Domínguez, la enfermedad por Covid-19 lo sacó de la jugada y sigue en estos momentos luchando por su recuperación.

Para nombrar al candidato, la coalición dejará la selección al resultado de encuestas que se aplicarán con empresas previamente palomeadas y acordadas por todos los institutos políticos.

NI AGUA, NI ACEITE… POLÍTICOS

Las críticas no se hicieron esperar, bueno, incluso el propio presidente López Obrador ha venido descalificando las alianzas entre el PAN, PRI y PRD, dice que son como el agua y el aceite, entre otros adjetivos que les ha puesto.

El asunto es que ni se trata de agua, ni de aceite, no son fórmulas químicas, sino hablamos de políticos que están en franca labor para conseguir uno de sus objetivos, alcanzar el poder. 

La mayoría de los autores coinciden que la política real es una lucha por el poder “en función de intereses y ventajas, que se expresan y efectúan en el proceso de elaboración de políticas”, por tanto, se entiende la urgencia o necesidad de aliarse.

Pero del otro lado no cantan mal las rancheras, en el partido oficial, el Movimiento de Regeneración Nacional, anunció su alianza con el Panal en todos aquellos estados donde conservaron su registro (como Tlaxcala), con el conservador PES, el oportunista Verde y el partido familiar del Trabajo, por eso es que hablar de incongruencias o de “agua y aceite” es aventurado.

DOS AL HILO

Con la novedad que por segundo año consecutivo la cuenta pública de la CEDH será reprobada, trae observaciones por 1 millón 100 mil pesos, y apenas logró 63 por ciento de calificación, según la tabla de valores establecida por el propio congreso local, a efecto de aprobar la fiscalización.

El desastre en el manejo de los recursos que maneja, aunado a un juicio político que le promovió el Consejo de Medios de Comunicación de Tlaxcala, es muestra de que el organismo en manos de Víctor Cid del Prado no cumple con su labor ni objetivos.

A colación del juicio, en breve saldrán a relucir más datos que evidencia las complicidades con las que se conduce este personaje que en lugar de defensor de derechos humanos, se ha convertido en el principal portero de los personajes en el poder.