3 de julio - 2019

Por José Luis Ahuactzin
El Secretario General de la sección 31 del SNTE, Demetrio Rivas Corona, lamentó el desalojo a los empleados de educación del complejo educativo que mantenían retenido, pero admitió que la delegada sindical Wendolyne Amaro Ramírez no cumplió las indicaciones ni los acuerdos para entablar una mesa de diálogo con el secretario de educación.
En entrevista con Gentetlx, Rivas Corona explicó que días previos a la protesta y cierre del edificio de la SEP, él sostuvo una plática con los integrantes de la delegación D-III-1 donde ya se había acordado una reunión con el secretario de educación Manuel Camacho Higareda para abordar 3 puntos de forma específica: prestaciones, festividades, y de las comisiones sindicales.
Sin embargo, el lunes 3 de junio por la mañana de forma unilateral inició con el bloqueo del complejo educativo “para mí fue una sorpresa porque a las diez de mañana ya había tomado las instalaciones; es una medida que tenemos (en el SNTE), pero primero de debe agotar el dialogo y seguir los canales adecuados…”.
Ante esa determinación, Demetrio Rivas señaló que las 264 delegaciones en la entidad tienen el mismo rango, atención y ni una de ellas gozará de beneficios o privilegios, pues aseguró que las puertas del sindicato están abiertas para su atención.
Incluso, se le cuestionó si con esa decisión de Amaro Ramírez se vio desconocido como dirigente sindical, explicó él no se considera así, puesto que desconocerlo a él es desconocer al SNTE y “yo he escuchado que (ellos) son delegación D-III-1 del SNTE…”.
Sin mayor confrontación con la base, Demetrio Rivas dijo que existe madurez de su parte para abordar temas de prestaciones, relaciones labores de los sindicalizados siempre y cuando sean bajos los canales institucionales y del reconocimiento de las jerarquías, pues él depende de su Comité Ejecutivo Nacional, y la sección sindical debe escuchar a sus delegaciones.
