2 de diciembre - 2018
Por José Luis Ahuactzin
De nueva cuenta guardias de seguridad, al igual que recepcionistas y empleados, restringen el acceso al edificio del Congreso de Tlaxcala, alegando ser una instrucción de la presidenta de la Mesa Directiva Luz Vera Díaz, pero al mismo tiempo olvidan la seguridad para hacer filas en los eventos organizados por los diputados local donde ofrecen comida.
A pesar de que el acuerdo con carácter de “urgente y obvia resolución” por el que se determinaron los criterios de uso diferenciado de los accesos al interior y exterior del recinto oficial en la Legislatura pasada, éste fue abrogado el pasado 30 de octubre, de manera tácita lo mantienen válido.
Ese acuerdo de restricción de accesos, establecía que el ingreso de diputados, personal de confianza y trabajadores del régimen de honorarios, serían por diversos accesos enumerados del 1 al 5.
El acceso uno por la Calle Allende sólo serviría para ingresar a las sesiones del Pleno del Congreso local y al Patio Vitral, al que podrían ingresar público en general y medios de comunicación.
El dos, por la entrada de la Calle Primero de Mayo, entrada para diputados y personal de confianza; el tres, por la Calle Lardizábal que servirá para la entrada de personal de base, medios de comunicación y sociedad en general, pero “previa autorización que se otorgue en el acto, mediante justificación del motivo para ingresar”, y “credencial de elector”, de lo contrario no podrá ingresar.
A pesar de que no garantizan el uso adecuado de resguardo de los datos personales y sensibles de las personas que visitan el edificio del Congreso local, los guardias exigen el cumplimiento de “requisitos” pese a que ni el Reglamento interno ni la Ley Orgánica del poder Legislativo lo exigen, los guardias de seguridad extralimitan funciones.
Pese a esta exigencia por los guardias de seguridad interna, de condicionar los accesos, en los eventos que organizan los diputados locales han sido evidenciados por olvidar sus funciones y hacer fila en las comilonas que se ofrece a los asistentes, a quienes les negaron el acceso minutos antes.

