26 de noviembre - 2018
Por Esteban García
Pese a que, en campaña, los ahora diputados de Morena aseguraron que disminuirían en un 50 por ciento su salario, en los hechos han olvidado su promesa.
De acuerdo al portal de transparencia del Congreso local, su remuneración neta mensual supera los 100 mil pesos, lo que significa que no ajustaron sus ingresos como lo ofrecieron a la ciudadanía.
Por si fuera poco, el acuerdo de voluntad política que legisladores emanados de la coalición “Juntos Haremos Historia” presentaron a Andrés Manuel López Obrador durante su gira de agradecimiento por Tlaxcala, en el que supuestamente renunciarían a privilegios presupuestales, será letra muerta, ya que los congresistas buscan aumentar en más de 13 millones de pesos la partida de servicios personales, contenida en el Capítulo 1000, recurso que se utiliza para el pago de salarios y prestaciones.
Por lo visto, la austeridad republicana se quedó en el discurso de la mayoría legislativa integrada por las bancadas de Morena, PT y PES, pues para este tema, curiosamente, no logró consensos con las demás fracciones.
CONTRADICCIONES
Evidentemente, en el Congreso local, hay lamentables contradicciones.
Por un lado, en la antesala de la discusión del presupuesto 2019, los diputados pretenden disponer de 3.4 millones de pesos el siguiente año para el rubro de gestión social, lo que implicaría que cada diputado cuente con una bolsa mensual de casi 280 mil pesos que, hasta ahora, escapan de mecanismos de transparencia y rendición de cuenta.
Y por otro, al menos 17 legisladores han violentado la Ley Orgánica del Poder Legislativo, al ausentarse de las sesiones ordinarias sin permiso, y están lejos de ser sancionados con la disminución de su dieta como lo establece la normatividad del Poder Legislativo.
La presidenta del Congreso local, Luz Vera, se ha limitado a conminar a los faltistas para que cumplan con sus actividades y dejar de ausentarse; sin embargo, los protocolos siguen sin cumplirse, en total impunidad.
Esa es la razón que hace cuestionar por qué quieren presupuestarse más de 300 millones de pesos para 2019, cuando ni siquiera acuden a trabajar bajo las condiciones elementales que establece la ley.
EN LA GRILLA
La sesión del pasado martes en el Congreso local hizo evidente que nuestros representantes populares están más atentos a la grilla que en avanzar en el cumplimiento de su programa legislativo, o al menos en probar sus dichos.
Y es que la propuesta del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, de impulsar la creación de la Guardia Nacional, como parte de su Plan Nacional de Paz y Seguridad, generó confrontación.
El panista Omar Milton López rechazó esta propuesta, por estimar que no dará resultados, tal y como lo harían en la semana los gobernadores de su partido, por trasgredir ámbitos de competencia.
En respuesta, el petista Víctor Castro le pidió no engañar a la ciudadanía, y que se abocara a atender los señalamientos de corrupción de ex presidentes del blanquiazul.
Sin embargo, se mordió la lengua, porque a casi un mes de las protestas de médicos de la Secretaría de Salud en su contra, el aún presidente de la Comisión de Salud, se ha negado a declarar al respecto, dejando en entredicho su palabra tras acusar presuntos delitos en el sector salud cometidos por personal de la dependencia.

