¿Y las cosas ching….?
5 de julio - 2018

Por Mauricio Hernández Olaiz

No es ninguna novedad decir que el camino de la selección mexicana en Rusia 2018 concluyó entre llantos y desilusión, algo natural cuando se genera tanta expectativa en un equipo que no tenía ni el talento ni los tamaños.

Se vale imaginar cosas chingonas, claro que sí, pero cuando estas cosas chingonas nos hacen perder la perspectiva, la realidad misma, más que beneficiarnos, nos acaba jugando en contra, el mejor ejemplo, la enorme desilusión entre la afición que si se llegó a creer que este tricolor era el mejor de todos los tiempos, que iban a ser campeones del mundo en Rusia.

La enorme falta de humildad del equipo mexicano, que se sintió súper dotado luego de derrotar a la peor Alemania que un mundial y la historia hayan visto, que se creció aún más luego de conseguir 6 puntos angustiosos ante Corea, se vio reflejada luego de la contundente derrota frente a Suecia 3 a 0.

Y es que el agredir y mantener la postura de que el equipo lograba el objetivo de calificar a la siguiente ronda por méritos propios y no gracias a que Corea, en sorpresivo resultado, eliminaba a esa pésima Alemania, y con ello le entregaba en charola de plata el pase a los nuestros, no solo mostraba falta de humildad sino exceso de soberbia.

Aunque la realidad nos decía que las reglas del juego y el triunfo Coreano le permitían el acceso a octavos a México, luego del descalabro con los suecos, la necedad, la prepotencia, la intransigencia de un grupo de jugadores que se imaginan solo cosas chingonas, demeritaban el triunfo oriental y nos calificaban de perdedores, mediocres y pusilánimes a aquellos que veíamos en la realidad algo que ellos no querían por estar solo imaginando cosas chingonas.

La derrota frente a Brasil acabo de acomodar las cosas, a la realidad donde debe y a un equipo crecido en su lugar, el 4to partido.

Durante toda la era Osorio no recuerdo dos o tres actuaciones buenas seguidas del equipo mexicano, pero si recuerdo dos o tres lamentables, por ello la idea, la afirmación de que esta generación es la mejor de todas, no solo se arrastra por el suelo, le debería ofrecer disculpas a aquellas que si fueron mejores, la del México 86, que si jugó un quinto partido, la de Francia 98 o la de la Alemania 2006, que seguro también se imaginaron cosas chingonas, pero tampoco se perdieron en el sueño y aterrizaron en su realidad.

Y es que por más que soñemos, que nos imaginemos que podemos ser campeones del mundo, el trabajo, la infraestructura, los jugadores, la  realidad misma nos dice que no estamos por encima del lugar 12, ni siquiera en el top ten mundial, no por ahora, y de nada me sirve imaginarme campeón para luego llorar una derrota ante un pentacampeón…

Soñar, imaginar, si cuesta y mucho, cuando la realidad te cobra la factura de tu andar por las nubes. Espero que los cretinos, groseros seleccionados, que se sienten superiores a cualquier mexicano de a pie, solo porque juegan al fútbol y ganan toneladas de dinero, lo aprendan de una vez.

Se vale imaginar, soñar, claro que si, pero cuando hay trabajo, compromiso, humildad, respeto, es más fácil acercarse a ese sueño, pero nunca, nunca debes de dejar de pisar el suelo, nunca llenarte de imposibles, porque lejos de obtener los sueños se acaba en la misma frustración de cada 4 años.

¿Eurocopa o mundial de fútbol?

Europa vuelve a dominar la Copa del Mundo. Después de dos ediciones en las que América le había discutido e incluso quitado cierto protagonismo, el ‘Viejo Continente’ se ha rehecho en Rusia. Nada menos que seis de las ocho mejores selecciones del torneo son europeas: Francia, Rusia, Croacia, Bélgica, Suecia e Inglaterra.

El cuadro de octavos ya reflejaba un dominio claro de Europa, que copaba 10 de los 16 equipos clasificados, pero la supremacía del ‘Viejo Continente’ en los cuartos de final es aún mayor. Sólo Uruguay y Brasil se han colado en lo que casi parece una especie de Eurocopa. Sobre todo en la parte baja del cuadro, donde Croacia, Rusia, Suecia e Inglaterra aseguran a Europa un representante en la gran final del 15 de julio en Moscú.

Hay que remontarse hasta el Mundial de 2006 para encontrar tantos equipos europeos en los cuartos de final. Entonces fueron Alemania, Italia, Ucrania, Inglaterra, Portugal y Francia. Las semifinales, en aquella ocasión, las conformaron íntegramente selecciones del ‘Viejo Continente’: Italia-Alemania y Portugal-Francia, tras dejar en la cuneta a Brasil y Argentina en los cuartos. Finalmente, Italia alzó el título en Berlín.

En Rusia, 10 años después, vuelven a ser seis las selecciones europeas presentes en la antepenúltima ronda de la Copa del Mundo. De ellas, sólo dos, Inglaterra y Francia, han sido alguna vez campeonas del mundo. Los ingleses lo fueron en 1966 y los franceses, en 1998. Ambos, curiosamente, cuando fueron anfitriones del torneo.

Aunque nunca se han hecho con el título, Croacia, Bélgica y Suecia sí saben lo que es meterse entre los cuatro mejores del mundo, algo que volverán a intentar en esta ocasión. Croacia lo hizo en 1998, cuando finalizó tercera. También una sola vez lo consiguió Bélgica, que en 1986 acabó cuarta tras caer en semis.

Más experiencia en superar los cuartos de final tiene Suecia, que lo ha logrado hasta en cuatro ocasiones. En 1938, 1950 y 1994 perdió en semifinales. En 1958, como anfitriona, sólo Brasil pudo con ella en la final.

Rusia lo logró bajo la bandera de la Unión Soviética en 1966. Acabó cuarta después de perder en semifinales.