27 de noviembre - 2016
Por Gerardo E. Orta Aguilar
El albergue La Sagrada Familia en el municipio de Apizaco, recibió a la doceava caravana de madres de migrantes desaparecidos integrada por 41 personas que buscan a familiares que abandonaron sus lugares de origen en Centroamérica para llegar a los Estados Unidos.
Con el clamor de justicia, las madres con lágrimas en los ojos y visiblemente cansadas y desesperadas por encontrar a sus familiares, arribaron a la ciudad de Apizaco antes del mediodía para llevar a cabo actividades en el albergue ubicado en la zona de la Colonia Ferrocarrilera.
Al llegar, fueron recibidas por el personal encargado del albergue, así como voluntarios e incluso migrantes de diferentes nacionalidades que aún pernoctan en lo que ellos mismos consideran un oasis en el desierto.
Una a una fue bajando del camión en el que se transportan por todo el país, y que las ha llevado desde el pasado 12 de noviembre a los estados de Chiapas, Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí, Querétaro, Guanajuato, Ciudad de México, Tamaulipas y Sonora.
Gritando diferentes consignas en las vías del tren, las madres de migrantes originarios de Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala, lanzaron globos al aire de manera simbólica para localizar a sus hijos, y a la vez, mandar un mensaje de paz.
Antes del arribo de las madres de migrantes, un grupo de indocumentados aguardaba en las vías del ferrocarril el momento para poder abordar el nuevo tren que los acerque más a su destino, en el norte del país.
Otros, caminando abandonaban el albergue apizaquense sin más provisiones que una mochila con un poco de ropa, agua y unas latas de comida.
Las madres centroamericanas llevan como bandera la sed de justicia, la incesante petición de que las autoridades “dejen de matar a nuestros hijos, la migración no es un delito, es un derecho”.
La mayoría portaba colgada del pecho la fotografía de sus familiares, lo mismo hijos que hermanos, nietos, sobrinos y esposos. A la vez, las banderas que ondean en su trayecto, delatan su nacionalidad.
En seis años, el albergue La Sagrada Familia ha recibido a más de 30 mil migrantes provenientes de diferentes países de Centroamérica.
Al respecto, Rubén Figueroa, Coordinador Sur Sureste del Movimiento Migrante Sudamericano detalló que en lo que va del año se ha localizado a dos personas, una que se reencontró con su hermana después de 30 años y una madre con su hija.
En tanto que durante 12 años de la realización de la caravana migrante, se ha logrado la localización de hasta 260 personas, la mayoría vivos pero también algunas personas muertas, cifra que representa una mínima cantidad respecto a los migrantes reportados como desaparecidos.



